El Capitán Maneul Rivero, vecino de La Antigua Veracruz, dio su poder cumplido a Gonzalo Durán, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre cobre de las personas que le daban los pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes muebles y raíces; y para que pueda aceptar la venta que tiene tratada con Nicolás de Guevara, vecino de la ciudad de Los Angeles, de una casa ubicada en este pueblo, en la calle principal que va de la plaza al llano de Macuiltépec, la cual linda con casas de Juan de Chávez y con casas de los hermanos del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, en el precio de 700 pesos.
Doña Josefa de Acosta, viuda del Capitán don Nicolás de Guevara, ha recibido del Teniente don Bartolomé Salvo, Síndico actual del Convento de San Francisco del pueblo de Jalapa, la cantidad de 250 pesos a censo redimible, con rédito de 5% anual, por tiempo de 5 años en plazos de 2 pagos cada 6 meses desde la presente fecha, a favor del Síndico de dicho Convento, cantidad que estuvo impuesta bajo el mismo gravamen sobre la casa que poseía Bartolomé García y posteriormente don Francisco Munguía, quien la redimió, como seguro de la deuda hace hipoteca de unas casas de cal y piedra, cubiertas de madera y teja en la Calle Real de este pueblo.
Doña Josefa de Acosta, viuda del Capitán don Nicolás de Guevara, vecina de Naolinco, doña María de Acosta, mujer legítima de don Bartolomé de Borja, doña Manuela de Acosta, doncella, don Felipe de Acosta, por sí y en nombre del Licenciado don José de Acosta, Clérigo Presbítero, domiciliario de este Obispado de la Puebla de los Ángeles, ausente, y Manuel José de Acosta, vecinos, mayores de 25 años e hijos y herederos de don Manuel de Acosta, difunto; otorgan poder especial a don Pedro de Senande, para que pida y suplique al señor juez, se avalúen y rematen unas tierras proindiviso en la cañada llamada Naolinco, las cuales ha administrado don Ventura de Acosta.
Nicolás de Guevara, vecino del pueblo de Naolinco, hace el registro del hierro para marcar sus ganados y otro para vender, los que se presentan al margen de esta escritura.
El Capitán Nicolás de Guevara y José Rodríguez, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial al Capitán Bartolomé de Castro, vecino de Jalapa, para que los pueda obligar como fiadores de Francisco de Thormes, junto con el susodicho de mancomún, para dar y proveer las carnicerías de este pueblo y los demás agregados, de toro, novillo y carnero por el tiempo que se le hiciera el remate, con las condiciones y gravámenes que asentaren.
Francisco Antonio Domínguez Muñiz y Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, hermanos, como principales, y como fiadores y llanos pagadores el Capitán Nicolás de Guevara, Nicolás de Acosta y Salvador de Acosta, todos vecinos del pueblo de Naolinco, se obligan a la Iglesia Catedral del Obispado de la Puebla de los Ángeles o a quien la represente a pagarle 3, 360 pesos de oro común en que se le vendieron y remataron al Alférez Francisco Domínguez Muñiz, su padre, los diezmos del partido de Naolinco, Tlacolula y Misantla, de 1721 a 1727 a razón de 480 pesos por año.
Don Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que doña Micaela de Villalobos, vecina de la doctrina de Jalpantepec, jurisdicción de Huauchinango, le otorgó poder para seguir el litigio contra Teodoro de Rivera por haber traído cierta porción de mulas y caballos del potrero de Chicualoque y una mulata esclava llamada Ana Catalina, en cuya virtud tiene ajustado con el demandado, en que le dará 250 pesos de oro común para terminar el litis;150 pagará en marzo de 1724 a don Pedro de Torres y los 100 restantes al Capitán Nicolás de Guevara.
El Capitán Nicolás de Guevara, vecino del pueblo de Naolinco, dueño de recua, se obliga a que don Isidro Jurado, vecino de la Ciudad de Sevilla se embarque para restituirse a dicha ciudad en las primeras naos de bandera que lleguen al puerto de Veracruz al tiempo de su tornaviaje, en caso de que los señores de la Real Sala del Crimen no le concedieran la prórroga de término que pretende hasta la primera flota en que aguarda a su mujer, por haber dispuesto que la trajeran, para cuyo efecto lo presentará ante la Real Justicia de esta jurisdicción.
Manuel de Acosta, natural del pueblo de Naolinco y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Manuel de Acosta y Lucia Lagunes, sus padres difuntos, otorga testamento, está casado con Pascuala Díaz de Acosta, con quien procreó 6 hijos legítimos, Josefa de 25 años, casada con el Capitán Nicolás de Guevara, Felipe de 22 años, Maria de 18 años, Manuela de 17 años, Manuel de 14 años, y Joseph de 12 años, a quienes nombra herederos universales y como albacea a su citada esposa e hijo Felipe de Acosta.\r\n
Petrona Guevara, hija del Capitán Nicolás de Guevara y de Marcela Ruiz Cañete, nieta del Capitán Francisco Ruiz Cañete, otorga poder general a su marido Nicolás Domínguez Muñiz para que demande y cobre las cantidades de dinero, oro, joyas y otros efectos, que le pertenezcan por herencia de su abuelo.