Doña Inés de la Rosa Montero, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de Alonso Montero y Juana Rodríguez, viuda del Capitán don Andrés Monares de Vargas, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Manuel de Cardeña, José Antonio Matamoros, su sobrino y don Domingo Monares, su hijo al que nombra heredero.
Doña Inés de la Rosa Montero, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Alonso Montero y de Juana Rodríguez, viuda de don Andrés Monares de Vargas, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Antonio Matamoros y como heredero a su hijo legítimo Domingo Monares.
Don José de Ceballos y Burgos, residente en su ingenio Nuestra Señora del Rosario, dijo haber dado poder a Eugenio Fernández de Ledezma, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre recibiese 16 000 pesos de oro común, que los señores inquisidores apostólicos de Nueva España le dieron a censo impuesto en este ingenio, y por ausencia del susodicho, para recibir los referidos pesos, otorgó su poder a Luis González y Alonso Montero, vecinos de esta jurisdicción.