Don Juan Rodríguez, Gobernador de Naolinco, don Pedro de Rivera, don Rafael Enríquez y don Mateo Ramírez, Alcaldes, junto con los demás Oficiales del citado pueblo, otorgan poder general a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Lucas Cardeña Malpica, vecino de esta jurisdicción, en nombre y con poder de Pedro de Rivera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, albacea de Juan Fernández de Larna, declaró haber recibido de Domingo Díaz, vecino de Jalapa, y albacea de dicho Juan Fernández de Larna, 38 pesos 7 tomines y medio, y toda la ropa contenida en el inventario levantado.
Francisco Parra, residente en esta villa de Córdoba, como apoderado del Señor Coronel de Infantería Española don Pedro de Rivera, electo Gobernador de la provincia de Tlascala [Tlaxcala], vende al Capitán don José de Carvajal y Contreras, vecino de esta villa de Córdoba, un esclavo negro nombrado Juan Diego, casta rayado, de treinta años de edad, que hubo y compró de Francisco Ortega, difunto. Lo venden en precio de 300 pesos de oro común en reales.
UntitledPedro de Rivera, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que a Andrés de Rivera, negro esclavo de 50 años más o menos de buen cuerpo, con una señal de herida en la frente, de casta Loango lo obtuvo por compra en 1690 del Capitán José Francisco de la Cruz, vecino de la Ciudad de Mérida en la provincia de Maracaibo, y en atención a que le ha servido con toda fidelidad y amor, cuidándole a todos sus hijos, en remuneración de lo referido otorga que le da plena libertad por haberle dado 50 pesos de oro común que tiene en su poder.
Pablo José Méndez, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda en los reinos de Castilla, hijo legítimo del Capitán Pablo Méndez, difunto, y de doña Francisca María de los Reyes, otorga su testamento de la siguiente manera: Manda a las cofradías del Santísimo Sacramento y Ánimas del Purgatorio de la Santísima Trinidad de dicha ciudad de Sanlúcar de Barrameda, 60 pesos por mitad a cada una. Declara que Pedro Gómez, residente en esta villa, le debe 20 pesos 4 reales. Declara deber a don Lorenzo Barriga Parellón, 17 pesos. Declara que el Capitán don Andrés Seneche, residente en la ciudad de la Veracruz, próximo a realizar viaje a los reinos de Castilla en la presente flota a cargo del Coronel don Pedro de Rivera, con quien ha tenido cuentas largas, sabe lo que le toca y pertenece, lo cual manda lleve de su cuenta y riesgo a dicha ciudad de Sanlúcar y lo entregue a su madre y a don Juan Matías Fajardo, su tío. Nombra como albacea en esta villa a Alonso Bueno y en la ciudad de la Veracruz a don Andrés Seneche, a este último también lo nombra como tenedor de bienes. Nombra como heredera a su madre.
UntitledEl Capitán don Agustín García Campomanes, don Felipe Cornelio Acosta, don Felipe de Rivera, don Juan de Rivera, don Julián de Guevara, don Antonio de Guevara, don Miguel Pérez, don Manuel Montero, don Juan de Guevara, don Manuel de Guevara, don Pedro de Rivera, junto con los vecinos de este pueblo de Naolinco, dueños de recua, otorgan poder general a don Bartolomé Zurita, vecino de este pueblo, para que los represente en todos los pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Felipe de Rivera, Juan de Rivera, Pedro de Rivera, Juan de Aguilar, marido de Gertrudis Faustina de Rivera; Santiago Cristóbal, marido de Marcela de Rivera; Antonio Carranza, marido de Josefa de Rivera; y Diego de Oliva, marido de María de Rivera; hijos legítimos y herederos de Eugenio de Rivera y de Juana Domínguez, difuntos, informan que habiendo hecho partición de los bienes de sus difuntos padres, vendieron una casa a don Bartolomé Martínez, Clérigo Presbítero, en 250 pesos los cuales han recibido y por lo cual otorgan recibo a favor del mencionado Clérigo.
Juana Domínguez, albacea y viuda de Juan Eugenio de Rivera, otorga poder especial a su hijo Pedro de Rivera, para que rija y administre una recua.
Doña María de la Concepción Cabeza de Vaca, vecina del pueblo de Naolinco y residente en Jalapa, albacea de su difunto su marido don Manuel José Ortiz, otorga que vende al Presbítero Pedro de Rivera, una casa ubicada en el pueblo de Naolinco, que hace frente al norte con la calle de la Estación y del otro lado casa de Jacinto Vázquez; al oriente linda con solar de don José Reyes, al sur con solar de Pedro Viveros, y al poniente con casa de Tomás Barradas, la vende en 150 pesos.
El Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba por Su Majestad, el Capitán don Lope Antonio de Iribas, don Alonso López de Sagade Bugueiro, don Gaspar Rendón, don José de Segura y Ceballos, don Francisco Pibot y Tapia, dueños de trapiches y haciendas del beneficio de hacer azúcar en esta jurisdicción; don Pedro de Huidobro y don Juan Ortiz de Rosas, mercader, todos vecinos de esta villa de Córdoba; dijeron que por cuanto el Capitán don Manuel de Rosas, de la Orden de Calatrava, vecino de esta villa, está próximo a presentar su Real Título y merced que le hizo Su Majestad de Gobernador de la ciudad y provincia de Tlaxcala, por muerte de don Felipe Tello, y pedir se le dé el paso para entrar en el ejercicio de dicho empleo, por haber renunciado el tiempo que le faltaba a su antecesor, el Coronel don Pedro de Rivera, y presentarse en los demás tribunales y Contaduría de Reales Tributos, y porque en esta última debe afianzar lo que entre en su poder perteneciente a dicha ciudad y provincia, por tanto otorgan poder a dicho Capitán don Manuel de Rosa, para que en nombre y en representación de sus personas los pueda obligar y obligue en la Real Contaduría de Tributos a favor de Su Majestad, en la cantidad de 2 000 pesos cada uno y con hipoteca de sus haciendas.
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