Don José Díaz Montero, vecino de Jalapa, vende a Lorenzo Romero Jurado, vecino de dicho pueblo, un casa de palos y embarrado cubierta de zacate, su cocina cubierta de teja, cercada de piedra; ubicada en la Calle Real que de la plaza de este pueblo sale a la Veracruz, linda por una y otra parte con calles; y por las espaldas, con casas de Don Gaspar de Thormes, libres de empeño, hipoteca, y otra enajenación, por el precio de 130 pesos de oro común.
Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Cristóbal de Yáñez de Vera, vecino y labrador en la Ciudad de Tlaxcala, un mulato esclavo nombrado Joaquín de 27 años más o menos que hubo y compró a doña Teresa de Córdoba y Arellano que fue legítima mujer del Capitán Lorenzo Romero Jurado, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 400 pesos de oro común que se dan por entregados.
Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, persona que compró una tenería por bienes del Capitán Don Francisco García López, en el precio de 2 050 pesos de oro común, de los cuales 800 pesos quedaron a censo redimible por cuenta de la dote de la viuda Doña Ana Francisca de Vargas Matamoros, y se obligó a pagarle 40 pesos anuales de réditos. Y por la presente escritura, se obligó a pagar a la susodicha los 800 pesos, de esta manera: 200 pesos para el mes de octubre de 1687, otros 200 en 1688, otros 200 en 1689, y los 200 restantes, en 1690.
Doña Magdalena Josefa de la Higuera, mujer legítima de Don Gregorio García Cortés, vecina de Jalapa, ambos, marido y mujer, venden al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, un negrito Loro nombrado Joachín, de 15 años de edad, criollo de su casa, hijo de Tomasa, negra esclava, que le dio a la otorgante su madre Doña María de los Palacios, como parte de su dote, al contraer matrimonio con su referido marido; libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de enfermedad, vicio ni defecto, por el precio de 300 pesos de oro común.
El Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, y su mujer, Doña Teresa de Arellano, vecinos de Jalapa, cancelaron y revocaron una escritura de imposición de tributo y capellanía, de 3000 pesos de dote principal, fechada en este pueblo, el 24 de noviembre de 1691.
Don Juan Romero Jurado, vecino de Jalapa, en voz y en nombre del Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, su padre, confesó haber recibido de Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa y obligado al abasto de las carnicerías en él, 300 pesos de oro común, en otros tantos cueros al pelo, según estaba obligado a satisfacer a su padre, por escritura de obligación su fecha en este pueblo, a los 21 días del mes de agosto de 1692.
Convenio celebrado entre el Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, y Juan de Malpica, vecino del desierto de Perote, quienes han sostenido un pleito ante las justicias de esta jurisdicción sobre ciertas mulas, por el cual Juan de Malpica paga de contado al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, como a parte principal, 200 pesos de oro común en reales y lo que se hubiere gastado de costas, y con ello finiquitaron el litigio.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, mujer legítima del Capitán Lorenzo Romero Jurado, vecina del pueblo de Jalapa, por enfermedad de su marido y por falta de memoria, con licencia y facultad para administrar sus bienes y haciendas, otorga poder especial a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, para que en su nombre y representación pueda administrar su recua de mulas, acomode y quite de ella a cualquier mozo, cargadores sabaneros y otros sirvientes.
Félix de Castro recibe de doña Teresa de Arellano, mujer del Capitán Lorenzo Romero Jurado, 867 pesos del resto de 1 347 pesos por el ajuste de cuentas que alcanzó a la mencionada Teresa de Arellano.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, viuda, heredera y albacea del Capitán Lorenzo Romero Jurado, mediante el testamento que otorgó su primer esposo, dice que entre los bienes que quedaron hay una esclava mulata blanca llamada Antonia. La otorgante después contrajo matrimonio con Juan Antonio Mosquera y Moscoso y ya estando con éste, de la mencionada esclava nació Ana Margarita, mulatica niña ahora de 4 años, quien por los buenos y leales servicios que le ha dado, por hacerle buena obra y prometido libertarla, otorga que desde ahora para siempre ahorra y liberta del cautiverio a la niña Ana Margarita.