Se tomó la razón de 70 pipas de vino, 8 de aguardiente y 2 de vinagre, que remiten Juan de Abarca, Juan Jiménez, el Capitán Sebastián de la Peña, el Capitán Pedro de Zepeda, el gobernador Felipe de Estrada y el Capitán Juan Navarro, que remite a la Puebla, bajo el cargo de Joseph [José] Álvarez, mayordomo de la cuadrilla de carros de doña Catalina de Grajeda, para entregar en la Puebla a Pedro de Zamora, a Diego Rodríguez, a Diego de Ávila Galindo, al Capitán Juan Valera y a doña María de Corona.\n
Ante el Alcalde Mayor de este partido, Francisco Ramón Guzmán manifestó llevar en la cuadrilla de carros de su primo Juan Ramón Guzmán lo siguiente: a Diego de Ávila Galindo en la Puebla 30 pipas de vino; a don Diego de Tapia en Tlaxcala otras 16 pipas; en virtud de dos certificaciones de los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz. Asimismo en virtud de otras tres certificaciones, lleva a México 20 pipas de vino para Mateo de Prado; otras 6 pipas de vino y 2 de vinagre a don Pedro Fernández Zorrilla; a Francisco de Arrechao otras 4 pipas; y a Cristóbal Zorrero 44 pipas de vino.
Se tomó la razón de 7 fardos de mercadería de Castilla, 2 fardillos de mercadería de Campeche, 24 cajoncillos de herraje, 42 cavos de fierro, 36 barriles de aguardiente que son 6 pipas, que lleva Francisco de Solís para entregar en la Puebla a Pablo de Rivera; 4 tercios de alhucema al Tesorero Diego de Ávila Galindo.\n
Se tomó la razón de Antonio Benítez, quien manifestó 20 pipas de vino en 120 barriles, que remite el Capitán Pedro de Zepeda, para entregar en la Puebla, 18 de ellas al Tesorero Diego de Ávila Galindo. Las otras 2 son para el Padre Fernando de Ávila, Procurador General de la Compañía de Jesús, remitidas por el padre Eugenio López, Rector de la Veracruz.\n
Don Alonso Gutiérrez de Caballos, residente en su ingenio Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a Juan López del Pino, vecino de Jalapa, para que obligándose como principal lo pueda obligar como su fiador, en favor de las limosnas de la Bula de la Santa Cruzada tocantes a este partido, de conformidad con el asiento que hiciere con Diego de Avila Galindo, Tesorero del obispado de Tlaxcala.