Isabel Tamayo, dueña de la Venta de Lencero, natural de la Antigua Veracruz, dio su poder cumplido a su hijo Damián Tamayo para que en su nombre haga y ordene su testamento; no obstante haber hecho uno y varios codicilos, y porque al parecer no alcanzan sus bienes para pagar ciertas deudas, revocó una cláusula donde mandó a Leonor Romero, una esclava de 15 a 16 años, por lo arriba referido.
Damián Tamayo, residente en la Venta de Lencero, albacea testamentario y como uno de los herederos de Isabel Tamayo, su madre, vende a Simón de León, vecino de la jurisdicción de Tepeaca, una negra criolla nacida en casa de su madre nombrada María, de 7 años, hija de Magdalena, negra, su esclava, por el precio de 150 pesos de oro común.
Damián Tamayo, residente en la Venta de Lencero, como albacea y heredero de su madre Isabel Tamayo, vende a Juan de la Gala [Moreno], vecino de Jalapa, una negra criolla nombrada Juana, nacida en casa de su madre, con dos hijos suyos, mulatos, llamados el uno José, de 9 años a 10 años; y la otra, nombrada Isabel, de 7 años, poco más o menos, libres de hipoteca, empeño y otra enajenación; el dicho José en 200 pesos, Juana y su hija Isabel, en 470 pesos.