Juan Blanco, vecino de Orizaba, otorga poder a Luis Muñoz Bravo, vecino de esta provincia, para que pueda cobrar de Pedro Gallego y Francisco Hernández Franco, vecinos de la ciudad de la Veracruz, 50 pesos de oro común, los cuales son de resto de escritura de mayor cantidad.\n
Nicolás Conte, estante en el pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, 257 pesos de oro común, los cuales son por razón de 2 pipas de vino que Pedro Gallego, vecino de la Veracruz, le entregó por el dicho Juan Fernández.\n
Luis de Saavedra, Vicario de esta provincia de Orizaba, otorga poder a Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de Veracruz, para que venda 650 quintales de harina poco más o menos, entre otras tantas fanegas de trigo que cogió en el pueblo de Acultzingo, de donde es vicario, cuya venta haga al precio de pesos de oro y al plazo que hallare y se concertare.\n
Jusepe [José] Medel, vecino del pueblo de Tecamachalco, dijo que por cuanto Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de la Veracruz, en su nombre registró en la nao nombrada Santa María del Puerto, del maestre Martín de Lizárraga, dos cajones de granas con las marcas que están en el margen de esta escritura, en los que hay 10 arrobas de la dicha grana secada y bien acondicionada, la que por su orden y comisión fue consignada a Juan de Ocon, de cuyo navío ha tenido noticia de no haber salido del puerto de San Cristóbal de la Habana por inconveniente que hubo, por cuya causa podría ser que el maestre hubiese hecho dejación de los dichos cajones de grana, razón por la cual, otorga poder a dicho Martín de Lizárraga, ausente, para que en su nombre pueda demandar, recibir y cobrar de las personas en cuyo poder estuvieran las 10 arrobas de grana, y recibidas las entregue a Juan de Ocon.
Juan Gallego, vecino de Veracruz, dio carta poder a su hermano Pedro Gallego para que represente su persona como mayordomo de la Cofradía de la Santa Veracruz, y cobre lo que se le debieren por mandas hechas.
Isabel de la Rosa, mujer legítima de Juan de Tejada, vecinos de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco Hernández Francisco y a Cristóbal Ramírez Padilla para que puedan cobrar, en su nombre, cualesquier bienes, pesos de oro y otros géneros que le debieren como heredera de Pedro Gallego, su primer marido.