Catalina Díaz, hija legítima de Diego Díaz y de Isabel Ramos, difuntos, vecinos y primeros pobladores que fueron de la Villa de Córdoba, en la jurisdicción de San Juan Coscomatepec, cuya herencia tiene aceptada, dio su poder cumplido a su marido Lucas Ochoa, para que en su nombre saque testimonio del archivo de la Villa de Córdoba del repartimiento de tierras y solares que se hizo en ella y los demás recaudos, y haga los pedimientos, citaciones, informaciones, presente testigo y todo lo que más convenga hasta conseguir la legitimación de 3 caballerías de tierra, solares y sitios de tierra que fueron dados a los dichos sus padres en merced por Su Majestad.
Doña Ana de Alfaro, vecina de Jalapa, viuda de segundo matrimonio del Capitán Sebastián de la Peña, Alguacil Mayor y vecino que fue de la Nueva Veracruz, vende a Sebastián Vázquez, vecino de Jalapa, un solar en este pueblo ubicado en la calle que va a la ermita del Señor Santiago, a mano izquierda, el cual linda por una parte con solar de Lucas Ochoa, español; y por otra parte, con solar que pertenece a los naturales, "y que tiene dentro un manantial de agua dulce", libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 15 pesos de oro común.
Antonio Sarmiento, maestro de herrador, vecino de Jalapa, vende a Gabriel Ochoa, de la misma vecindad, la mitad de un solar en este pueblo, ubicado en la calle de Santiago; linda con la otra mitad del otorgante y con casa de Catalina Díaz, viuda de Lucas Ochoa, de 100 varas de frente y 53 de fondo, por el precio de 20 pesos de oro común.
María Ana, india ladina, natural de la ciudad de Los Ángeles, viuda de Juan Francisco, indio natural de Jalapa, vende a Gabriel de Ochoa, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que tiene en la calle de Santiago, que linda con ella, y con otra que va a la ciénega; por otra parte, linda con solar de la otorgante y un solar de Lucas de Ochoa, libre de censo, hipoteca y otra carga, por el precio de 20 pesos de oro común.
Luis Fernández de Ulloa, natural de la ciudad de la Coruña en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Alejandro Fernández de Ulloa y Juana López de Sánchez; y Juana de Ochoa, hija legítima de Lucas Ochoa y Catalina Díaz, marido y mujer de mancomún, estando sanos del cuerpo, en buen acuerdo y memoria, otorgan su testamento, donde declaran que en sus libros de cuentas aparece lo que deben y lo que les deben. Tienen como bienes la casa de su morada con su menaje y tienda que se compone de distintos géneros de mercaderías, una esclava nombrada Josefa con su hijo nombrado Julián. Durante su matrimonio tuvieron un hijo llamado Laureano a quien tienen puesto en matrimonio con Antonia Ferreira, le dieron por caudal 900 pesos que importó el traspaso de la tienda que le dejaron. Nombran como albacea testamentario a su hijo y a José Antonio de Acosta.
Lucas Ochoa, Soldado de a Caballo de la Compañía del Presidio, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, hijo legítimo de Lucas Ochoa y de Catalina Díaz, naturales de Jalapa, otorga poder para testar a Teodora Díaz, su mujer legítima, para que en su nombre y después de su muerte, ordene y haga su testamento.\r\n