Antonio de Dueñas, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Lucas Cardeña, vecino de Jalapa, para que representando su persona lo pueda obligar y ofrecer por fiador a Francisca Ramírez, viuda vecina de dicho pueblo, a que la susodicha cumplirá el arrendamiento que tiene hecho a Don Antonio de Orduña sobre la estancia de ganado mayor nombrada Espanta Judíos.
Se tomó la razón de 15 pipas de vino en 90 barriles que lleva Diego del Castillo en su recua, vecino de la villa de Córdoba, para entregar 13 de ellas a Antonio de Dueñas en la Puebla, y el resto al Capitán Francisco López Pascual.\n
Concierto entre el Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y José Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Lucas Cardeña Malpica y de Juana Juárez Durán, por el cual el segundo, con motivo de una deuda de 975 pesos de oro común que su padre tenía con el Capitán Don Antonio de Dueñas, y por la suma pobreza en que se halla, le dio al dicho capitán unas casas de piedra y lodo cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real que de la plaza va para la nueva Veracruz, valoradas en 400 pesos, de los cuales, el capitán le dio 150 pesos, y le perdona 725 pesos restantes de la deuda.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de este ingenio, y el Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, ajustaron sus cuentas de los azúcares, mieles y otras cosas que don Antonio de Orduña le ha enviado a Don Antonio Dueñas, y éste a su vez le ha mandado al primero ciertas cantidades en reales, mercaderías y otros géneros desde 1653 hasta la fecha; y reconocidas por ambas partes, el segundo alcanzó al primero en la cantidad de 10 000 pesos de oro común, los cuales Don Antonio de Dueñas se obligo a pagárselos en un plazo de diez años, en esta manera: 1500 el primer año; 1000 pesos en cada uno de los siguientes, y en el décimo año, los 500 pesos restantes, de tal suerte que todo quedara pagado el 12 de febrero de 1687.
El Capitán Don José de Ibelli, residente en Jalapa, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe [y Ubera], viuda, mujer que fue del Capitán Don Antonio de Dueñas, difunto, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, su albacea y tenedor de sus bienes; y el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de Almolonga, ajustaron cuentas de los envíos de los azucares y mieles que dicho capitán hizo al mencionado Antonio de Dueñas, y de los reales, géneros y libranzas que éste envió y pagó para el avío del ingenio de Almolonga. Y en ellas, Don Nicolás Flores Altamirano fue alcanzado en la cantidad de 2600 pesos de oro común, los cuales se obligó a pagarlos a la poderdante en un plazo de 9 años, a razón de 300 pesos anuales durante los primeros 8 años, y en el noveno, los 200 pesos restantes.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado del partido de Jalapa, en nombre y con poder del Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio en arrendamiento a Doña Mariana de Iturbe y Ubera, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, viuda del Capitán Don Antonio de Dueñas, y en su nombre al Alférez Antonio Ibelli, vecino de la Veracruz, una estancia de ganado mayor nombrada San Diego y por otro nombre Espanta Judíos , ubicada en términos de Actopan, linda con la Hacienda de Cempoala, con la playa, la Sierra de los Mariscales y con la Villa Rica, con todo lo que le pertenece, 2603 reses de año para arriba, 182 toros de dos años arriba, 40 cabestros, 706 crías de año, libres de diezmos, 467 yeguas mayores de un año, 127 crías de año, 106 caballos buenos, 24 matalotes, 26 potros para domar y otros aperos, por tiempo de 9 años y al precio de 750 pesos anuales.
Antonio de Dueñas, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, dijo que por cuanto Don Tomás de Campo y Doña María González del Moral, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, le vendieron 2090 pesos y 6 tomines de oro común de censo principal, a razón de 104 pesos 4 tomines y 3 granos de oro común de renta en cada un año, situados en el ingenio de San Sebastián Maxtlatlan, y de los que no ha recibido sus corridos, atento a ello, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de Jalapa, para que en su nombre haga la espera a Doña Ana María de Alemán Maldonado de los corridos de dicho censo, y siendo necesario, haga la escritura o concierto que convenga.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a Antonio de Dueñas, mercader, encomendero y vecino de la nueva ciudad de Veracruz generalmente para en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales, que tuviere con cualesquier personas.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, 600 pesos de oro común, cuyo adeudo salió a pagar por su madre Francisca Ramírez, viuda de Francisco Orduña Castillo, dentro de un plazo de 12 años, a razón de 50 pesos anuales, con las costas de la cobranza.
El Capitán Don José de Ibelli en nombre de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, viuda del Capitán Don Antonio de Dueñas, vecina de la nueva Veracruz, y el Capitán Don José de la Higuera Matamoros, administrador y poseedor de la hacienda de ganado mayor nombrada Santa Fe, ubicada en términos de dicha ciudad, ambos residentes en Jalapa, ajustaron cuentas de los avíos que Don Antonio de Dueñas le suministró en vida a Don José; y Doña Mariana de Iturbe y Ubera como tutora de sus menores hijos, le alcanzó en 1350 pesos de oro común, los cuales el Capitán Don José de la Higuera se obligó a pagarlos en un plazo de 7 años, a razón de 200 pesos anuales, y en el último, de 150 pesos, una paga en pos de la otra.