El Capitán Don Pedro Zapata de Esquerra, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto los autos ordenó se notificase a los albaceas del Lic. Don Miguel Pérez de Medina, difunto, beneficiado que fue del partido de Jalapa, presentasen la última disposición de bajo de que falleció y procediesen a hacer inventario de sus bienes.
El Bachiller Manuel del Pozo, Clérigo Presbítero Domiciliario, otorga poder a Miguel López, vecino de la Ciudad de los Ángeles, para que en su nombre y como albacea de don Miguel Pérez de Medina presente ante Pedro Nogales Dávila, Obispo de la Puebla, la fundación de capellanía de misas rezadas que tiene hecha sobre el ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, por 3, 000 pesos de principal, con su primer capellán José de Olivares.
Gaspar de Heredia, vecino de la provincia de Jalapa, dueño de trapiche, y Margarita de Acosta, su legítima mujer, se obligan a pagar a los señores comisarios del cofre de la Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, 180 pesos de oro común en reales en que se le remataron los diezmos de azúcares y mieles de los trapiches e ingenios de la cordillera de este partido y el de Naolinco, por 3 años que han de contar desde ahora hasta 1717 a razón de 60 pesos en cada uno, excluyendo en el remate el ingenio que fue del Licenciado Miguel Pérez de Medina, para lo cual se obliga Gaspar de Heredia y la mencionada Margarita de Acosta, hipotecando la parte y porción que por herencia le tocó de su padre.
José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, Mayordomo de la fábrica de la Santa Iglesia Parroquial, otorga poder especial a Pedro del Río Jiménez, presbítero domiciliario, para que en su representación parezca ante el juez de testamentos, capellanía y obras pías y pida, reciba, demande y cobre 600 pesos de oro común, mismos que el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura propio de esta doctrina, dejó por cláusula de su testamento, 300 de ellos para el ornamento de la parroquia y los otros 300 para un bulto donde se coloque al Señor San Francisco de Asís.
José Antonio de Neira Claver, como principal, el Capitán Fernando Bazán de Otero como fiador, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, de mancomún, deben y se obligan a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de los Ángeles y en su nombre a los señores comisarios de la Masa General 3 640 pesos de oro común, mismos que importan los diezmos que a José Antonio se le vendieron del Curato de Ixhuacán de los Reyes, de los años 1714 hasta 1720, así también los de Naolinco, Tlacolulan y el ingenio que fue del Licenciado Miguel Pérez de Medina, que pagarán en los plazos en la forma que se expresa.
Nicolás de Rivera, vecino de Coatepec, otorga poder a Agustín Sánchez de Ledezma, Cura Propio de la doctrina de Jalapa, para que en su nombre demande, reciba y cobre 300 pesos de oro común que por mandas y legados dejó a sus 3 hijas el Bachiller Miguel Pérez de Medina, difunto Cura propio que fue de esta doctrina.
Nicolasa de Vargas, viuda vecina del pueblo de Jalapa, dijo que el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura que fue de este pueblo, dejó a sus dos hijas 100 pesos a cada una, cuya cantidad está depositada para cuando tomen estado y en tanto gocen de los réditos, en tal virtud otorga poder especial al Bachiller Pedro del Río Jiménez, Presbítero Domiciliario de este Obispado, residente en la Ciudad de Puebla, para que en su nombre parezca en el Juzgado de Testamentos y Obras Pías y pida el cumplimiento de la cláusula donde deja la mencionada cantidad a sus hijas.
Sebastián Pérez de Medina, vecino de Teziutlán, albacea testamentario de Antonio Hernández Salado, y como patrón de la Capellanía de misas que el susodicho instituyó por su alma, de 2000 pesos de oro común de principal redimible sobre una hacienda de ovejas, ubicada en la jurisdicción de Teziutlán, nombró como capellán propietario de ella al Bachiller Miguel Pérez de Medina, clérigo, presbítero, su hijo legítimo y de Elena Rodríguez, mujer legítima del otorgante, y sobrina del instituyente.
Testamento de Don Sebastián Pérez [de Medina] que con su poder hicieron en su nombre Doña Elena Rodríguez, su legítima mujer, y el Lic. Miguel Pérez [de Medina], cura beneficiado del partido de Jalapa.
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, Comisario de la Santa Cruzada, da en arrendamiento a Tomás Tirado, vecino del pueblo de Coatepec, los ranchos en que estaba Francisco Carrillo, que empiezan desde el Camino Real de Zoncuantla para abajo, por tiempo y espacio de 6 años, en 10 pesos de oro común por cada año.