Se tomó la razón de 68 pipas de vino que lleva Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en la cuadrilla de carros de doña Isabel Picaso, en virtud de dos certificaciones, para entregar en México las 67 pipas al Capitán Baltazar de Resuta y la otra al Sargento Mayor Juan de Chavarría.
Gerónimo [Jerónimo] de Vergara, mayordomo de la cuadrilla de carros de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, exhibió dos certificaciones de los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz, y otras cartas despachadas por la contaduría, en que por ellas parece llevar 20 pipas de vino y 23 de vinagre para el Capitán Baltazar de Resurta [Resusta]; 5 pipas de vino y 2 de vinagre a Sebastián Gerónimo [Jerónimo]; 6 pipas de vino al Convento de San Diego; 2 pipas de vinagre para el Alférez Joseph [José] de Arizmendi; y otra pipa de vinagre a Cosme de Mendieta. Las que van para Sebastián Jerónimo van a la Puebla y las demás a México.
“Se tomó la razón de un mandamiento del Excelentísimo Señor Virrey de la Nueva España, en que por él concedió licencia al Padre Fray Juan de la Asunción, Procurador de la Orden del Convento de Carmelitas Descalzos de México, para que pudiese traerle 4 pipas de vino para celebrar en dicho convento, la cuadrilla de carros de doña Isabel Picaso de que es mayordomo Gerónimo [Jerónimo] de Vergara.”
Ante don Martín de Peralta y Mauleón, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pedro Márquez, en nombre de doña Isabel Picaso, viuda de Juan Vázquez de Medina, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,400 reses, toros y novillos de [roto] hacienda nombrada Nopalapa, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n\n\n\n\n
Ante don Alonso de la Barreda, Teniente de Corregidor, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses, toros y novillos, para pasar a los ejidos de los Ángeles, México y otras partes que le convenga para su venta.\n\n
Ante don Alonso de la Barreda, Teniente General de Alcalde Mayor, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda de vacas de Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,200 reses, toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.
Ante don Juan González de Olmedo, Teniente General de esta Jurisdicción, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 650 toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan Garate y Vargas, Teniente General, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, y como mayordomo y administrador de la hacienda que la susodicha tiene en tierra caliente nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses, todos toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Diego Ruiz de Alarcón, en nombre de doña Isabel Picaso, como su mayordomo y administrador que es de la hacienda Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,300 reses, todos toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Cristóbal de Porras, vecino de este pueblo, en nombre de Pedro de Nava [Loaiza], mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, que es de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 605 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de Tlaxcala, donde los lleva para el abasto y carnicerías.\n