Alonso Martínez de la Morena, vecino de la provincia de Tlaxcala, dijo que por cuanto Martín Larios, su cuñado, ha hecho cierta carta de venta de dos sitios de estancia para ganado mayor a Cristóbal de Miranda, por ello él ha de dar y otorgar al dicho Cristóbal de Miranda los títulos y recaudos de los mencionados dos sitios.\n
Juan Blanco y Simón de Prado, como albaceas de Diego García, difunto, otorgan poder general a Cristóbal de Miranda, hermano del difunto, para que en su nombre pueda mandar, recibir y cobrar cualesquier pesos que le debieran.
Cristóbal de Miranda, se obliga con Simón de Prado y Juan Blanco, como albaceas de Diego García, difunto su hermano, de dar cuenta y entregar lo que así pareciere haber cobrado de las deudas que tenian con el difunto.
Cristóbal de Miranda se obliga a pagar a Juan de Estrada, vecino de este dicho pueblo, 202 pesos de oro común, los cuales son por razón de cuatro caballos de carrera.\n\n\n
Alonso de Villanueva y Juan de Quiroz, vecinos de esta provincia, mediante la intervención de Cristóbal de Miranda, Alcalde Mayor de Veracruz, deslindaron y pusieron mojoneras en las tierras de su propiedad, ubicadas en términos de Jalapa.
Fragmento de un testamento donde se nombran como albaceas a Francisco de Miranda, Corregidor de este pueblo, y su hermano, Cristóbal de Miranda, Alcalde Mayor de Veracruz.
Antonio Velázquez de Cuéllar, contador de la Real Hacienda en la ciudad de Veracruz, dio carta poder a Cristóbal de Miranda, mayordomo de Su Exelencia, para que en su nombre pueda cobrar cualesquier pesos de oro que le debieren en esta Nueva España.
Blanca Enríquez, mujer del Marqués de Villamanrique, dio carta-poder a su mayordomo Cristóbal de Miranda y a Pedro de Vega, para que en su nombre puedan pedir y cobrar cualesquier pesos de oro común que le debieren en esta Nueva España.
Estando juntos y congregados en las Casas de Cabildo, a saber Cristóbal de Miranda, Alcalde Ordinario, y Alonso Galván, Regidor, los cuales por sí y en nombre de los demás regidores, dijeron que arrendaban y arrendaron para propios de la dicha villa, a Martín Bernal, vecino de la ciudad de los Ángeles, el potrero de esta villa, con sus entradas y salidas, abrevaderos y pastos, para que paste las boyadas de sus carros por tiempo de un año, en precio de 90 pesos de oro común.
Sem títuloAlvaro Manrique de Zuñiga, Marqués de Villamanrique, declara que su mayordomo Cristóbal de Miranda ha vendido algunos de sus bienes, y de ello ha recibido 70 mil reales.