Fray Miguel Marín, guardián de monasterio de San Francisco de Jalapa, y el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, síndico del referido monasterio, en nombre de Fray Juan de Ochoa, religioso lego de dicha orden y en virtud del poder que como albacea de Juan de Ochoa de Otassa, su padre, les dio, venden a Nicolás de la Torre Arnate, maestro de hacer loza y vecino de Jalapa, unas casas de piedra cubiertas de teja donde hoy vive, cuyos linderos se declaran en el poder insertado, por el precio de 400 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre las mismas casas, y mientras no se redima ha de pagar al monasterio de San Francisco 20 pesos de réditos en cada un año, a partir del 1 de julio del presente año.
Juan de Ochoa, natural de Jalapa, y Francisca de Yépez, hijos y herederos de Magdalena Díaz, viuda de primer matrimonio de Francisco Martín, vecinos que fueron de Jalapa, en su calidad de universales herederos se repartieron los bienes, muebles y raíces que dejó su madre.
Francisco de la Barreda Gayón vecino del pueblo de Naolinco, vende a Polonia de Revilla, viuda de Juan de Ochoa, vecina del pueblo de Jalapa, una casa con su solar, de pared y piedra cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que sube al Calvario, cuyo solar consta de 118 varas de largo y 47 de ancho. La venta se hace en 300 pesos de oro común que le ha entregado.
Doña Polonia de Rivilla, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de don Martín de Rivilla, natural de la Villa de Portogalite, en el Señorío de Vizcaya y de doña Sebastiana Ortiz de Zárate, vecina de este pueblo de Jalapa, casada en primeras nupcias con Juan de Ochoa, difunto quien fue vecino de la Veracruz, de quien fue albacea y heredera, en segundas nupcias se casó con Juan de la Torre, vecino de este pueblo, difunto, de quien también fue albacea y heredera, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a su citada madre, en compañía de Juan de Dios Thormes, su hermano y como heredera a su mencionada madre.
Fray Juan de Ochoa, religioso lego de la orden del Señor San Francisco, en la provincia de Santiago de Jalisco, en la de Guadalajara, estante en este pueblo, como hijo legítimo y único heredero de Juan de Ochoa de Otassa y de Petrona Díaz, sus padres, difuntos, vecinos que fueron en este de Jalapa, dio su poder cumplido al padre guardián y síndico del monasterio de San Francisco de Jalapa, para que en su nombre vendan o arrienden unas casas de piedra cubiertas de teja que por bienes de sus padres quedaron en este pueblo, en la calle nombrada Tecuanapa, hacen esquina y lindan con solar del Hospital de Nuestra Señora de la Concepción y con solar de las Casas Reales, donde al presente vive Nicolás de la Torre Arnate, maestro de hacer loza.
Polonia de Rivilla, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de don Martín de Rivilla, natural de Portugal, en el señorío de Vizcaya, difunto, y de doña Sebastiana de Zárate, vecina de este pueblo, casada en primeras nupcias con Juan de Ochoa y en segundas con Juan de la Torre, vecino de este pueblo, ambos difuntos, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarios a Francisco Julián de Ochoa en compañía de Juan de Dios Thormes, y como herederos a su citada madre y por su fallecimiento a sus sobrinos, hijos de su hermano.
Juan Manuel Rodríguez, Juan José Ladrón de Guevara y Juan Pablo de Luna, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que Jerónimo Lozano les vendió un solar en este pueblo, que se compone de 82 ½ varas de frente, que linda al norte con el callejón que va hacia el chorro del Poblano, propiedad que dividieron entre ellos 3, señalando dicho otorgante, que la parte que le tocó, la vende a Juana María Herrera, mujer de Victoriano Mellado, el cual tiene al oriente 27 ½ varas de frente y 100 de fondo, linda con solar de Manuela Victoria Oyanguren y de Juan de Ochoa, al sur con solares de María Velázquez y de Andrea Hernández, al poniente con la parte que le tocó a Juan José Ladrón de Guevara y al norte con dicho callejón. La venta se hace en 54 pesos que tiene recibidos.