María Josefa Sánchez, de 25 años de edad, mujer legítima de Florencio José de Mafara, María Gertrudis, de 25 años, mujer legítima de Juan Vázquez, Miguel Díaz, Micaela Sánchez Mancilla, mujer legítima de Cayetano Ortiz de Zárate y Juan Sánchez, todos españoles, y las citadas señoras Sánchez, junto con Juan Sánchez, hermanos, hijos y herederos legítimos de Francisco Sánchez, difunto, y de Francisca Javiera Gómez, viva, otorgan poder especial a ésta última, para que en sus nombres, venda el rancho de nombre Acatengo, ubicado en la jurisdicción de Teziutlán, en la cantidad que convenga.
Martín Ventura de Gorospe, en nombre de Juana Fernández, presentó por testigo para la dicha información a Antonio de Acosta Clemente, español, vecino de esta jurisdicción, dijo conoció a Francisco Sánchez y estando muy enfermo por el mes de septiembre de 1658, le vio hacer la dicha memoria y firmóla con su mano en su entero juicio y entendimiento natural.
Ante Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, Martín Ventura de Gorospe, presentó por testigo, en nombre de su parte, para su información al Lic. Diego González de Astudillo, Teniente de cura y Juez Eclesiástico de los ingenios del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dijo que fue testigo instrumental en la memoria que hizo Francisco Sánchez, y la otorgó estando en su entero juicio y entendimiento natural, y mandó se guardase y valiese por su testamento
Codicilo de María Hernández de Ortega, vecina de este ingenio, por el cual nombró por sus albaceas a Francisco Sánchez y a Andrés Rodríguez Hurtado, en lugar del Lic. Fernando de España, presbítero.
El Cabildo y República de los naturales del pueblo y cabecera de Tlacolula, representados por el Gobernador don Juan Jiménez; don Victorino de la Cruz, don Ambrosio Hernández y don Antonio Ortiz, como alcaldes; y don Francisco Sánchez y don Miguel Gabriel, regidores; otorgan poder especial a don Pedro de Senande, vecino en este pueblo, y a don Manuel Caro del Castillo, de la Real Audiencia de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles, criminales o eclesiásticos.
Don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México y residente del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Bonifacio Cortés, vecino de este pueblo, para que siga los autos sobre la denuncia de las tierras de las barrancas de Tenepanoyan, Zomelahuacan, y Romerosqui, en la inmediación de los parajes de las Vigas y Cruz Blanca en esta jurisdicción.
Don Francisco Sánchez, vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don José Belio, vecino de España y residente en este pueblo, la cantidad de 1, 755 pesos, siempre y cuando se le pida sin pleito alguno y en caso de haberlo, pagara todas las costas que cause dicha ejecución.
Don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, compareció para registrar una veta de plata, oro o cobre, ubicada a espaldas del cerro de Tatatila y frente al cerro de Nopaltepec, a la cual nombra la Santísima Cruz.
Don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, compareció para registrar una veta virgen de plata, oro o cobre, que se haya en la barranca de Tenepanoyan entre el río frío y el de la sierra de agua donde se juntan los dos ríos, cuya veta corre de oriente a poniente y a la que le pone el nombre de San Antonio de Padua.
Miguel José de la Paz y Arellano, descubridor de la mina nombrada San Miguel de las Cuevas, ubicada en el paraje Zomelahuacan, del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus parcioneros Manuel José de Esquivel y José de Vargas Machuca, otorgan poder general a don José Antonio de Santander, Procurador de Número de la Real Audiencia, para que se encargue de los pleitos que tenga, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, por la propiedad de dicha mina.