Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Francisco de Mendoza, mayoral de la estancia de Antón [Antonio] de Leiva, para registrar una partida de ganado vacuno que entregará a Martín de Bermeo en el ingenio de esta jurisdicción, compuesta de 320 cabezas de ganado en novillos, toros y vacas del hierro de Antón [Antonio] de Leiva.\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Francisco de Mendoza, mayoral de Antón [Antonio] de Leiva, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para la ciudad de los Ángeles, compuesta de 400 reses, toros y novillos, entre ellas 30 vacas que lleva para Martín de Bermeo, pues las compró para criar en su estancia, con el hierro de la estancia de Antón [Antonio] de Leiva.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a Francisco García, vecino de esta provincia, un solar en este pueblo, que hubo de Francisco de Mendoza, indio principal de Tlacuilulan[Tlacolulan], linda y está la calle en medio; y otro solar, linde del mismo, que le vendió a Gabriel de San Francisco, indio principal de Jalapa, por el precio de 25 pesos de oro común, ambos solares.
Luis Casanova, natural vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Domingo Luis y Melchora de los Reyes, otorga su testamento donde declara que le debe al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, 40 pesos, a don Luis González de Lucena 15 pesos, a Francisco de Mendoza 16 y a Luis Fernández de Ulloa 14, entre otras deudas. Tiene como bienes la casa en la que vive con el solar en que esta fundada, un solar que tiene entregado a su hija Andrea como su legítima. Declara fue casado con María López con quien tuvo a Andrea, a Ana María, doncella, a Gertrudis de la Rosa. Nombra como albaceas testamentarias a Domingo de Castro, su yerno y a Francisco de Ibáñez, y como herederos universales a sus hijos.
Don Francisco de Mendoza, Gobernador del pueblo de Tlacolula; Miguel Rodríguez, Esteban García, Alcaldes; Pedro Durán y Pablo Sánchez, Regidores; y Francisco García, Escribano, dijeron mediante intérprete que en cumplimiento de lo mandado para que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar a Francisco de Buendía, residente en esta jurisdicción, durante 3 años que han de correr desde el 1 de mayo, 108 pesos por año, más 12 fanegas de maíz, agua y leña, que le muelan las tortillas, un huevo por muchacho cada semana con cargo y calidad de enseñar la lengua castellana, a leer y escribir a los muchachos desde los 5 años hasta que se casen y a las muchachas hasta los 10 años.
Don Antonio Meneses, Vicente Mendoza, Juan Salazar, Juan de Santiago, Apolinario Mendoza, Francisco Santa María, Juan Antonio Ortiz, Francisco Mendoza, Santiago Velasco, Dionisio Ortiz, Ignacio de Ortega y Juan Antonio Carreto, los primeros indios ladinos y los últimos españoles, descendientes del cacique don Juan Mendoza, vecinos del pueblo de Tlacolula, otorgan poder general a don Cristóbal de Ortega, español y vecino de Tlacolula, para que en sus nombres los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
El gobernador, alcaldes, y principales de Tlacolula, y el gobernador y principales de Xilotepec, acuerdan que se prosiga con la fundación de San Salvador Acajete, levantando casas tanto los de Tlacolula como los de Xilotepec. Entre algunos firman Juan Mendoza y Francisco de Mendoza.