Andrés de Bustillo, vecino de Jalapa, vende a Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel Riveros, vecina de Jalapa, una negra nombrada Felipa, criolla, de 14 a 15 años de edad, hija de Andrea, negra Malemba, su esclava, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 310 pesos de oro común.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, viuda del Sargento Don Manuel de Riveros, vende a Diego Márquez Bernis, vecino de la Antigua ciudad de Veracruz, un tejar con los hornos caídos donde se hacía teja y ladrillo, con las tierras que le pertenecen, ubicado en términos de La Antigua Veracruz, de la otra parte del Río Chico, por el precio de 180 pesos de oro común, en esta forma: 30 pesos para de hoy día de la fecha en un mes, y el resto, 50 pesos cada cuatro meses, de tal suerte que al término de 13 meses, la deuda deberá estar pagada.
Doña Sebastiana de la Gasca, vecina de Jalapa, vende al Alférez Sebastián Sánchez de las Fraguas, residente de este pueblo, una casa de piedra y madera cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que sale de la plaza pública para el camino [Real] de la ciudad de México; linda con casas de Doña Teresa de la Gasca y Ortega, su sobrina, y por otra parte con solar y casas de Juana del Moral y Argaiz, de 24 varas de frente y 24 y media varas de fondo, por el precio de 1250 pesos de oro común; los 250 pesos en reales, y los 1000 pesos, a censo del 5 por ciento anual de una capellanía de misas que por su alma y las de sus parientes funda la otorgante sobre dicha casa, cuyas misas se dirán en la iglesia que quisiere el capellán interino, Licenciado Don Miguel Alonso de Angón, cura, vicario interino de Jalapa, mientras tiene la edad Antonio de Thormes, niño, hijo de su sobrino Doña Nicolasa de la Gasca y Ortega y de Gaspar de Thormes.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda de Manuel de Riveros, hija legítima de Francisco de Ortega y Castro, natural de los Reinos de Castilla, y de Agustina de la Gasca, natural de la Ciudad de la Puebla de Los Ángeles, otorga poder para testar a don Manuel Laso Nacarino, a su sobrino el Alférez Sebastián de Flores Moreno y a Juan de Thormes para que en su nombre y representación ordenen su testamento, entre cuyos bienes menciona: casas de vivienda en la Nueva Ciudad de la Veracruz y 4 cuartos, 3 aposentos de madera techados de tajamanil, un mesón en La Antigua, una casa de vivienda en la Calle Real, una casa que habita una sobrina, entre otros bienes inmuebles.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como albacea del Sargento Manuel Riveros y tutora de sus menores hijos, declaró que unas casas ubicadas en un lugar llamado el Mesón del Bazo, en la nueva ciudad de Veracruz, propiedad de su difunto marido, se remataron en el Capitán Sebastián de la Peña, vecino de dicha ciudad; y Ana de Alfaro, su legítima mujer, las heredó y ha labrado en ellas, sin embargo, la susodicha recela de que tuvieran alguna carga o censo; por lo tanto, Doña Teresa de la Gasca y Ortega, otorga que las referidas casas están libres de hipoteca, gravamen, censo, capellanía u otra enajenación.
Juan de Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, declara que por cláusula de testamento, doña Teresa de la Gasca y Ortega, lo nombró su albacea, pero no podrá asistir a su cumplimiento por estar ocupado en sus negocios, por lo que se desiste y aparta del albaceazgo conferido y deja a las demás albaceas para que usen el cargo.
Gertrudis de Thormes, mujer legítima del Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecinos del pueblo de Jalapa, con licencia de su marido, vende al Capitán Antonio de Campo, de la misma vecindad, una casa de vivienda ubicada en la Calle Real de este pueblo, que colinda con casas del padre Miguel Alonso de Angón, en que tiene fundada la capellanía y con casas de Miguel Jerónimo López de Ontanar. Dicha casa la heredó de su tía Teresa de la Gasca y Ortega con cargo e imposición de 400 pesos de oro común a censo redimible. La venta se hace en 500 pesos; 100 de ellos los ha recibido y los 400 restantes quedan constituidos y cargados sobre la casa a censo principal redimible de 20 mil el millar para pagar los réditos que corren a partir de 1 de octubre.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido al Alférez Don Manuel Laso Nacarino, para que en su nombre administre las casas que la otorgante tiene en la nueva ciudad de Veracruz.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como patrona de la capellanía de misas rezadas que instituyó Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía difunta, sobre una casa que dejó por sus bienes y con dote de mil pesos de oro común de principal, nombró por capellán propietario al Bachiller José Solano, de 21 años, que está cursando Artes en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, y sobrino en tercer grado de la instituyente.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como patrona de la capellanía de misas rezadas que instituyó Doña María Ana de Mendoza, vecina que fue de la nueva ciudad de Veracruz, de 200 pesos de principal y 100 pesos de renta anual, y respecto de haber fallecido el Bachiller Juan de Escobedo, último capellán, nombró por capellanes propietarios de la misma, en primer lugar a Don Manuel Laso Nacarino, estudiante del Colegio de San Ildefonso de la ciudad de México, y en segundo lugar, a Don José Laso Nacarino, niño colegial del Colegio de San Juan de la ciudad de Los Ángeles, hijos legítimos del Alférez Don Manuel Laso Nacarino y de Doña Sebastiana de Espinosa, vecinos de la Nueva Veracruz, por ser virtuosos de buena vida y costumbres.