Jacinta Domínguez, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Francisco de Los Santos, dio en arrendamiento a Juan Lorenzo Velázquez, vecino de Jalapa, una casa y tienda de paredes de piedra, cubiertas de teja, a la salida de este pueblo, en la Calle Real que sube a la plaza (hoy Avenida Revolución); linda por una parte con casas en que vive Domingo Blanco; y por la otra, con solar de José Cortés, maestro zapatero; y por sus espaldas, con la barranca de Xallitic; por tiempo de 9 años, a partir del 1 de febrero de 1676, y en el precio de 26 pesos de oro común.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio San Miguel Almolonga, dijo que por cuanto firmó una cédula por 495 pesos de oro común, en compañía de Juan de Castro, vecino de la Nueva Veracruz, en favor de Don Francisco de los Santos, difunto, vecino que fue de Jalapa; y por la división que se hizo de sus bienes entre su mujer y sus herederos, les cupo de porción y herencia paterna 481 pesos 7 tomines y 4 granos de oro común, a Nicolás de los Santos y a Juana de los Santos, hijos legítimos del dicho difunto. Y poniéndolo en efecto, por la presente escritura, Don Nicolás Flores Altamirano se obligó a pagar dicha cantidad en esta forma: 100 pesos un tomín y 10 granos a Nicolás de los Santos; a Juan de los Santos 127 pesos un tomín y 10 granos; a Francisco de los Santos 127 pesos un tomín y 10 granos; y a Juana de los Santos, otros 127 pesos un tomín y 10 granos, los cuales suman la partida que les cupo de la herencia de su padre, y en el interín que los cobran, les pagará de réditos el 5 por ciento anual a cada uno de los herederos.
Antonio Cabello, como albacea de Francisco de los Santos, hace solicitud de inventario de los bienes que trae consigo para anexarlos a los papeles y cartas que tiene en su poder. Se presenta una relación de los bienes que son menores.
Jacinta Domínguez, con licencia de su marido Nicolás Fernández, otorgó haber recibido del Capitán Don Nicolás Flores Altamirano 127 pesos un tomín y 10 granos de oro común que le tocaron a su hijo Juan de los Santos de la partición que se hizo de los bienes de Francisco de los Santos, su padre, como uno de sus herederos y por no estar en este reino, quedaron en poder del dicho Nicolás Flores Altamirano.
Don Francisco Pibot y Tapia, vecino de esta villa y natural de la ciudad de Sevilla en los reinos de Castilla, hijo de don Andrés Pibot de Ávila y de doña Inés María de Herrera y Tapia Ovalle y Molina, difuntos; y doña Josefa María del Castillo de Altra, su mujer, natural de esta villa e hija de don Hipólito del Castillo de Altra, natural de la puebla de los Ángeles, y de doña Nicolasa del Monge y Mendoza, natural de la ciudad de Tehuacán, difunta. Ambos de mancomún y lo que a cada uno toca, otorgan su testamento en la manera siguiente: Mandan que sus cuerpos sean sepultados en el convento del Señor San Antonio de Descalzos del Señor San Francisco sita en esta villa, delante o al pie del altar de Nuestra Señora de los Dolores y para ello tienen patente del Reverendo Padre Fray Antonio Gamón, de la provincia de San Diego de esta Nueva España. Declaran son patronos del convento de Nuestra Señora de la Merced Redención de Cautivos y de ello tienen patente para que se les sepulte en el convento, con mortaja del hábito y cuerda del Señor San Francisco. Señalan estar casados y a cuyo matrimonio don Francisco Pibot llevó por propio caudal la cantidad de 7 000 pesos en esclavos, reales, frutos y dependencias de caudal del que no hizo inventario, y doña Josefa María del Castillo de Altra llevó por bienes dotales 2 758 pesos que fue lo que le tocó de la parte materna, y el dicho su marido la dotó en cantidad de 1 500 pesos; y de dicho matrimonio han procreado a Joaquín Antonio Francisco Pibot Tapia del Castillo y Monge. Declaran tienen una memoria que consta de 40 fojas, mandan que se ejecuten las cláusulas ahí contenidas como si fueren insertas a la letra en este testamento. Francisco, declaró que en la ciudad de Sevilla tiene distintos derechos y acciones de lo que tiene escrita algunas cartas y enviado poder y hecho otras diligencias, especialmente en el testamento de doña Agustina de Tapia y Galarza, su abuela, que constan en papeles en los que manda a sus albaceas y herederos hagan las diligencias pertinentes hasta que se les paguen dichos derechos. Ambos declaran que son esclavos de la Virgen María y en señal de su esclavitud tienen su cadena en el brazo derecho, y es su voluntad que los entierren con ellas. Nombran por sus albaceas para lo tocante en esta villa y fuera de ella al Reverendo Padre Predicador Fray Pedro Prieto, al Licenciado Nicolás de la Torre y Mena, a don Gaspar Rendón, a don Juan del Castilllo de Altra, su hermano; y para las del pueblo de Cosamaluapam [Cosamaloapan] y tierra caliente a don Francisco de los Santos, y asimismo, ambos Francisco Pibot y doña Josefa María del Castillo, mutuamente se dan poder y facultad para que el que quedare vivo ejecute lo que a cada uno corresponda. Mandan que sus bienes se vendan en almoneda, sin pedir licencia a los jueces para que no se pierda tiempo y no se devalúen. Nombran por heredero al citado Joaquín Antonio Francisco Pibot y Tapia Castillo y Monge y en caso de que llegase a morir en la edad pupilar, pasaría a ser heredera Josefa María del Castillo, y por su falta al síndico que es o fuere del convento del Señor San Antonio de esta villa de Córdoba para que adorne la iglesia del convento, y de lo que sobrare se aplique en la fábrica de terceros para la fábrica de su colateral. Y Josefa, nombró por heredero a su hijo y por su muerte a Hipólito del Castillo de Altra, dejando en la parte del tercio a don Francisco de Pibot y en caso de que fallezca Hipólito antes que ella, entonces su parte pasaría a poder de Francisco Pibot, y por fallecimiento de éste, a su hijo. Manda que en caso de que llegase a sobrar algo de lo que a ella corresponde, se ponga a renta para la Orden Tercera de Penitencia sita en el convento del Señor San Antonio para que con sus réditos se repartan limosnas a los pobres vergonzantes. Usando de la patria potestad, ambos se nombran por tutor, curador y administrador de su hijo, y revocan y anulan cualquier testamento, poder y otras disposiciones.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Tesorero Gaspar de los Reyes, vecino de Jalapa, declara que habrá 18 años que compro un solar a la salida de Jalapa, yendo al llano de Macuiltepetl, a Francisco Camacho y a su mujer Juana de la Cruz, negros libres, vecinos que fueron de La Antigua Veracruz, en 20 pesos; pero en realidad, dicho solar lo compró para Francisco de los Santos, y éste edificó en él casas y vivió en ellas hasta que murió, las cuales heredaron su mujer Jacinta Domínguez y sus hijos legítimos; y ahora los susodichos herederos desean venderlas y no tiene instrumentos legales; atento a ello, por la presente, dijo que tales bienes nunca fueron del otorgante, sino del referido Francisco de los Santos.
Francisco de los Santos, natural de Santa María de Carracedo, Arzobispado de Santiago de Galicia, hijo legítimo de Antonio de los Santos y de Francisca de Canabal, otorga su testamento donde declara lo siguiente: tiene como bien la casa donde vive y en ella una tienda de mercader; dicha casa tiene sobre sí 2 mil pesos de principal que pertenecen a los censos de Diego Basilio de Somoza, vecino de San Martín; tiene un rancho arrendado a don Juan de Estrada en términos del pueblo de San Martín. Declara ser casado con María Josefa de Velasco, natural de la Ciudad de México y residente en el pueblo de San Martín. Asimismo declara deberle 3, 963 pesos a la viuda del Capitán Juan Díaz de Posadas, vecina de México, a don Luis José Chacón 2, 000, a José Sagardi, Contador Mayor de la Aduana, 600; a Pedro Carrasco 350, y otras deudas menores que están relacionadas. Nombra como albacea a don Juan de Zea Marino y Lamas, vecino de Pachuca, a don Pedro Bermúdez, vecino de México, a su mujer María Josefa de Velasco, y a Antonio Cabello, vecino de Jalapa.
El General don Francisco de la Concha Cueva Rebollar, Alcalde Mayor de esta villa, Teniente de Capitán General en ella, dijo que el 8 de junio pasado en el pueblo de Quetzaltenango don Luis Antonio de la Concha Rebollar y Ceballos heredero del General don Francisco Sigler del Rebollar le otorgó su poder general, y de dicho poder usando otorga que lo sustituye en don Francisco de los Santos, vecino del pueblo de Cosamaloapan, para que cobre judicial o extrajudicialmente de cualquier persona las cantidades de pesos, oro, plata labrada, joyas, mercaderías y otras cosas que estuvieren debiendo a los bienes del General don Francisco Sigler del Rebollar, vecino que fue de dicho pueblo. También le da poder para que pueda vender cualquier bien que quedó del citado difunto en el pueblo de Cosamaloapan.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Miguel Agustín Gobernador; don Francisco de los Santos, don Lucas Antonio y don Mateo Lorenzo, Alcaldes; Pascual García, Lorenzo Andrés y Juan de Meza, Regidores; y Juan García, Escribano de Cabildo, oficiales de república; indios ladinos y naturales del pueblo de San Juan Miahuatlán, otorgan poder general a don Ignacio Miguel de Salazar, Procurador de la Real Audiencia de la Ciudad y Corte de México, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ordinarios y ejecutivos.
Jacinta Domínguez, parda libre, vecina de Jalapa, con licencia de su marido Nicolás Fernández, español, vende a Juan Lorenzo Velázquez, vecino de Jalapa, una casa que heredó de Francisco de los Santos, su primer esposo, ubicada en lo alto de este pueblo, saliendo de él, camino de México, de piedra y madera, cubierta de teja; linda con solar de Francisco Hernández y con casa de José de Rebolledo; por las espaldas con el agua de Xalitic, en el precio de 500 pesos de oro común.