Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de este ingenio, dio su poder cumplido a Don Nicolás de Villanueva y Guzmán, su tío, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre busque de la persona o personas que hallare, en una o más partidas, hasta en la cantidad de 12,000 pesos de oro común a censo redimible que imponga sobre la posesión de casas y tiendas que tiene en la ciudad de Los Angeles, en la calle que va de la plaza pública al Colegio de San Luis, lindan por la una parte , con casas de los herederos de Marcos Pérez, y por la otra con casas de Doña Florencia de Grajeda, y lo pueda obligar a la paga de los réditos; asimismo, redima en su nombre de los 12,000 pesos que hallare, 4000 pesos de censo principal que sobre dichas casas está impuesto a favor del Convento de Santa Clara.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Don Nicolás de Villanueva y Guzmán, su tío, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre busque de las personas que hallare en una o más partidas, hasta la cantidad de 6000 pesos de oro común a censo redimible que imponga sobre las casas y tiendas que tiene en dicha ciudad, en la calle que va de la plaza pública al Colegio de San Luis, lindan por una parte, con casas de los herederos de Marcos Pérez, y por otra, con casas de Doña Florencia de Grageda, las cuales de le dieron por dote con Doña Gertrudis Cerón y Zapata, su legítima mujer, difunta, y heredó por muerte de su hijo el Capitán Don Francisco de Orduña Loyando.