Pleito entre partes del Conde del Valle de Orizaba -Nicolás de Vivero Peredo y Velasco - y Tomás de Mariaca sobre el entrego “de la hacienda de ingenio llamada San Juan y por los menoscabos que sufrió en los 9 años que la poseyó en arrendamiento y dinero que le debe”. \n\n
Autos de inventarios de los bienes que quedaron por fin y muerte don Luis de Vivero y Velasco, Caballero del hábito de Santiago, Conde que fue de estos valles y Vizconde de San Miguel, y de doña Graciana de Acuña y Jasso, su legítima mujer, hechos a pedimento de don Nicolás de Vivero y Peredo, Conde del Valle, y de don Antonio Martínez de Navia, curador ad litem de don Rodrigo de Vivero y Velasco, doña Leonor de Vivero y Mendoza y doña Luisa de Vivero y Velasco, hijos legítimos y universales herederos.
Copia de Real Cédula de 9 de julio de 1660 dada en Madrid, sobre que se guarden y hagan guardar al Conde de Orizaba, Nicolás de Vivero Peredo y Velasco, las honras, ceremonias y preeminencias que le tocan por razón de su título como se guardan a los de estos reinos.
Petición presentada ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, en la que José Ferrera Figueroa, en nombre de don Nicolás Vivero y Peredo, Conde del Valle de Orizaba, expone que su parte tiene arrendado a don Manuel Manrique de Lara y a Pantaleón Fernández, dos molinos en esta jurisdicción, el de el puente nombrado San Juan, y el de los alisos Nuestra Señora de la Asunción, y por estar cumplidos pide que mande notificar al dicho don Manuel y Pantaleón ajusten cuentas y paguen a su parte la renta que están debiendo. \n