Don Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor de Jalapa, usando de la facultad que le es concedida por su real título, nombró por su Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa a Juan Domínguez, vecino que ha sido de Tabasco, natural de Guatemala, para que acuda en todos los casos y cosas anexas a su oficio, ejecute los mandatos de la Real Justicia, cobre los derechos de ambos oficios, así de las denuncias, décimas de ejecuciones, de prisiones, carcelajes, posesiones, amparos y otros efectos.
Juan García de Vértiz, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido al Capitán Bernardo Esposo, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre entere en la Real Caja de la dicha ciudad, 1000 pesos de oro común en reales por cuenta de 3100 pesos en que se le remató al otorgante la vara de Alguacil Mayor de la provincia de Jalapa, y los 2100 pesos restantes, lo pueda obligar a la paga para dentro de 2 años.
El Capitán Don José de Ibelli residente en este pueblo protesta por la vejación y descrédito de su persona que intenta al Alguacil Mayor Juan García de Vértiz, en la residencia que le practica el Juez Martín de Luébana.
Juan Lorenzo Velázquez, mercader y vecino de Jalapa, por su múltiples ocupaciones se desistió del nombramiento de albacea que Juan García de Vértiz, vecino de Jalapa y Alguacil Mayor que fue de esta provincia, le hizo en su testamento en la ciudad de Puebla de los Ángeles.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, salió por fiador de Don Claudio Teodoro de Ceballos, dueño de ingenios de fabricar azúcar en esta jurisdicción, y que hoy está preso por causa y querella que contra él puso Juan García de Vertíz, Alguacil Mayor de Jalapa, y cumplirá un auto proveído por el Lic. Luis Serrano Vivero, abogado de la Real Audiencia de México, y so pena de 500 pesos de oro común que le esta impuesta, pagará lo que contra él fuere juzgado y sentenciado.
Ante el Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, se presentó Juan Domínguez, en virtud de su nombramiento hecho por Don Juan García de Vértiz, de quien recibió juramento y prometió usar bien y fielmente los oficios de Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa
Don Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor por Su Majestad del pueblo de Jalapa, dijo que usando de la facultad que por su real título se le concede, nombró por Teniente de Alguacil Mayor a Don Blas Guerra, español, residente en Jalapa, persona en quien concurren las partes necesarias para el dicho cargo, y acuda en todos los casos y cosas anexas, con vara de justicia a las ejecuciones de los mandatos, órdenes y diligencias que por ellas se le mandaren.
Don Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor de Jalapa, dijo que por cuanto el Sargento Miguel de Quintana, vecino de Jalapa, le ha enseñado y enseña a leer y escribir a sus hijos, en agradecimiento y remuneración le hace gracia y donación de un pedazo de solar, ubicado en la calle que va para el molino de pan moler de Don Juan López Ruiz Matamoros, linda con solar donde el otorgante tiene una casa de vivienda; y por la otra parte, con la calle que va para la ermita del Serñor Santiago, hace frente con las gradas y cerca del cementerio de la iglesia del Convento de San Francisco, de 19 varas ordinarias de frente y otras 19 de hueco, libre de censo, hipoteca y otra enajenación.
Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor de esta provincia, vecino de Jalapa, usando de la facultad y condición de real título, nombró por su Teniente a Juan de la Plata, español, residente en este pueblo, persona en quien concurren las calidades que se requieren, y le dio poder para que como su Teniente use y ejerza dicho cargo.
Diego García, vecino de Jalapa, vende a Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor por su Majestad en esta provincia, un solar en que al presente tiene hecha la casa de su vivienda, que hace frente con la calle que va de la plaza para Santiago, y linda con calle que va para la ermita, y con solar de los herederos de Melchor Palomino; libre de censo, empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 20 pesos de oro común, horros de alcabala.