Don José Ceballos y Burgos, dueño de ingenio de hacer azúcar, dio su poder cumplido al Secretario Pedro de Armendáriz, y a Diego de Sanabria Sepúlveda, para que le puedan obligar en cualquier tribunal de esta Nueva España, en los despachos de Justicia Mayor de la provincia de Jalapa, de que le tienen hecha merced su Excelencia el Señor Duque de Alburquerque, obligándolo en favor de Su Majestad con su persona, bienes y fiadores; para lo cual, sustituyen en los susodichos, los poderes que le dieron Juan López Ruiz Matamoros, Diego de Gamboa y Pedro Gutiérrez de Ceballos, como sus fiadores, en todas las cantidades que le obligaren para dicho despacho.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, revocó el poder dado al Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, mercader, vecino de la ciudad de México, y otros a diferentes personas; y ahora dio su poder cumplido a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y al Doctor Don Antonio Caravallo Dávila, abogado de la Real Audiencia de dicha ciudad, para en la aprehensión, tenencia, y posesión, ajuste y entero del mayorazgo que posee como llamado a él por muerte de su padre el Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros. Y generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, su tío, clérigo, presbítero, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre ajuste y liquide con el Capitán Don Diego de Sanabria Sepúlveda, vecino de dicha ciudad, la cuenta de los pesos de oro que le debía, según los recibos y cartas de pago que le ha dado.
Concierto entre el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, y el Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, vecino de la ciudad de México, por el cual, el primero se obligó a pagar al segundo 11, 633 pesos y 2 tomines de oro común que restan de una mayor cantidad de escrituras de plazo vencido, con 350 panes de azúcar mensuales, a partir del 1 de septiembre del presente año, puestos en la nueva ciudad de Veracruz, en manos del Capitán Gaspar Estévez Pardo, hasta finiquitar el adeudo.
El Capitán, Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, revocó el poder dado a sus tíos Bernabé de la Higuera y Amarilla, a Diego Fernández de la Higuera, y a Blas de Mata, vecinos de la ciudad de México, y extendió otro al Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, vecino de la dicha ciudad, para que en razón de la tenencia, posesión, ajuste y entero del mayorazgo que posee como llamado a él, por la muerte de su padre Don Sebastián de la Higuera Matamoros; así mismo, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere con cualesquier personas.