El Corregidor visitó la cuadrilla de Catalina Martínez, vecina de Texcoco, que va para la Nueva Veracruz, a cargo de Gerónimo [Jerónimo] de Moya, quien manifestó llevar los indios e indias siguientes: Sebastián y Juana, su mujer; Juan Gabriel y Lucía, su mujer; Francisco y Magdalena, su mujer; Miguel y Ana, su mujer; Bernabé y Verónica, su mujer; Miguelillo, soltero; Juan, soltero; Francisco, soltero; Gaspar y Juana, su mujer; Martín y Francisca, su mujer; Francisco, soltero; Andrés y Pascuala, su mujer; Matías, soltero; Andrés y Mariana, su mujer; Marcos, su mujer se quedó arriba; Francisco y [Juana], su mujer; Miguel, muchacho; Juan, muchacho.
Don Gaspar de Aburruza, Juez de Caminos y de Registros y demás comisiones agregadas, dijo que por vía de buen gobierno en esta República, mandó que todas las personas y panaderos que estén acostumbrados a amasar pan para vender y otros que lo quieran hacer, den 3 libras de pan por 1 real, so pena de 12 pesos de oro común aplicados por tercias partes Cámara de Su Majestad, juez y denunciador, y el pan perdido manda se proporcione a los pobres del hospital y cárcel pública de este pueblo; ordena que se pregone este auto en la plaza pública de este dicho pueblo, para que nadie pretenda ignorancia.
Gregorio de la Serna, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó llevar su recua hacia la Nueva Veracruz y en ella lleva a ocho indios nombrados: Gaspar, Juan Nicaragua, Bernabé, Nicolás, Pedro, Lázaro, otro Pedro y Miguel. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no servirse de ellos contra su voluntad; también se le informó de la ordenanza que prohíbe a los carreteros, arrieros y chirrioneros bajar con indios a la Nueva Veracruz, a partir del 1 de junio hasta 5 de octubre de cada año, so pena de 200 pesos.