El Licenciado Carlos José Suárez, Cura Interino, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 1, 331 pesos, los cuales ha recibido del Capitán Manuel de Olmedo, dueño de casas, de las cuales hipotecó una con la citada cantidad, a censos redimibles sobre la capellanía que fundó Sebastiana de la Gasca.
Antonio Cabello y Eufrasia Prieto su legítima mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Diego de la Torre Arnate y a Antonio Cagigas, Síndico del Convento del Señor San Francisco y a los que en adelante fueren, 25 pesos de oro común de censo redimible en cada un año, pagados en 2 plazos de 6 meses, los cuales imponen, cargan y sitúan sobre una casa y solar que es suyo, que mide 24 varas de frente y 60 de fondo, ubicada en la Calle Real que de la Plaza Pública sube para los barrios altos, lindan al norte y oriente con casa de Sebastiana de la Gasca, al poniente con casa de Antonia Luis y al sur con la Calle Real. La venta se hace en 500 pesos de oro común que se dan por recibidos.
Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, viuda, vecina del pueblo de Jalapa, como patrona que es de la Capellanía que fundó doña Sebastiana de la Gasca de 1, 000 pesos de principal, que situó sobre una casa, otorga que revoca y anula las cláusulas que esta en la fundación de dicha capellanía, acerca de que los patronos de ella pudiesen imponer el principal de ella, siempre que se redimiese donde pareciese a sus patronos y consiente que de aquí en adelante en las ocasiones en que se redimiese el principal, se imponga de nuevo a la voluntad de los obispos de la Puebla de los Ángeles, para lo cual se ha de hacer dicha redención con intervención del patrón que fuere, en cuya conformidad corrige y enmienda dicha cláusula en virtud de lo mandado por el señor don Diego de Perea, prebendado de la Santa Iglesia Catedral, Juez de Capellanías y Obras Pías, y quiere así se guarde, cumpla y ejecute.
Doña Sebastiana de la Gasca, vecina de Jalapa, vende al Alférez Sebastián Sánchez de las Fraguas, residente de este pueblo, una casa de piedra y madera cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que sale de la plaza pública para el camino [Real] de la ciudad de México; linda con casas de Doña Teresa de la Gasca y Ortega, su sobrina, y por otra parte con solar y casas de Juana del Moral y Argaiz, de 24 varas de frente y 24 y media varas de fondo, por el precio de 1250 pesos de oro común; los 250 pesos en reales, y los 1000 pesos, a censo del 5 por ciento anual de una capellanía de misas que por su alma y las de sus parientes funda la otorgante sobre dicha casa, cuyas misas se dirán en la iglesia que quisiere el capellán interino, Licenciado Don Miguel Alonso de Angón, cura, vicario interino de Jalapa, mientras tiene la edad Antonio de Thormes, niño, hijo de su sobrino Doña Nicolasa de la Gasca y Ortega y de Gaspar de Thormes.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como patrona de la capellanía de misas rezadas que instituyó Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía difunta, sobre una casa que dejó por sus bienes y con dote de mil pesos de oro común de principal, nombró por capellán propietario al Bachiller José Solano, de 21 años, que está cursando Artes en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, y sobrino en tercer grado de la instituyente.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel de Riveros, vecina de Jalapa, hace gracias y donación a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía, de un solar situado en la Calle Real, que entra en la plaza pública de este pueblo, que linda con casa de la otorgante, y por otro lado, con solar de Juan de Argaiz; el cual fue donado por el Capitán Alonso Gutiérrez de Ceballos.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, vecina de Jalapa, declaró haber comprado a doña Bárbara Hidalgo, vecina de la ciudad de México, viuda, albacea y tenedora de bienes de Juan de la Gasca, un negro esclavo nombrado Juan de Fuentes, criollo de 29 años de edad, en el precio de 500 pesos de oro común, según escritura que pasó ante Matías Núñez, el 27 de julio de 1667, en la ciudad de México; pero la verdad, es que dicho negro lo compró para Juan Hidalgo de Sotomayor, dueño de recua, vecino de la ciudad de México.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como patrona de una capellanía fundada por Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, nombró por capellán propietario de la misma al Bachiller José Solano, de 21 años de edad, que está cursando Artes en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, y es sobrino en tercer grado de la instituyente.
Juan Mejía Navarrete, maestro de albañil, vecino de Jalapa, vende a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, de la misma vecindad un solar en este pueblo, el cual linda por una parte con casas que fueron de Beatriz de Campos, y hoy posee Manuel de la Peña, maestro de herrero; y por la otra, con el callejón que está a linde de las casas de Domingo Díaz, en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 50 pesos de oro común