El Licenciados Don Juan Bañuelos Cabeza de Vaca, clérigo, como principal, y Don Antonio de Orduña Loyando, como su fiador, dieron su poder cumplido a Don Nicolás de Bañuelos, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en sus nombres haga los pedimientos, pujas y diligencias sobre el remate de los diezmos del azúcar y mieles de los ingenios de esta provincia, en la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Angeles.
El Licenciado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, clérigo, residente en esta provincia, y el Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de ingenio de hacer azúcar, dieron su poder cumplido a Don Nicolás de Bañuelos, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que los obligue, al primero como principal deudor y al segundo como su fiador, en la cantidad de pesos que montare el remate del diezmo de maíz, semillas, ganados y legumbres de esta provincia, del año pasado de 1654; y el diezmo de azúcar y mieles que debiere hasta fin de dicho año, el ingenio de La Santísima Trinidad del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, según se acostumbra rematarse por los señores hacedores de los diezmos de este obispado.
El Lic. Don Juan de Bañuelos, presbítero, residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Don Nicolás de Bañuelos, su hermano vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre reciba y cobre los pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes que le fueron debidos.