Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, Juez de Caminos y de Registros, pareció Rodrigo Rangel de Moya, mayordomo de la cuadrilla de carros de Elvira Daza, viuda de Alonso Hernández, que baja a la Nueva Veracruz, quien manifestó llevar los siguientes indios: Tomás, Capitán, y Juana, su mujer; Miguelillo, muchacho; Andrés, soltero; Juanillo, muchacho; Miguel, soltero; Juan Diego y Ana, su mujer; Melchor y Juana, su mujer; Melchor, muchacho; Baltazar y Juana, su mujer; Martín, soltero; Jacinto e Isabel, su mujer; Frasquillo, muchacho; Jusephe [José], soltero; Juan, soltero; Francisco y su mujer; asimismo el Corregidor le notificó que a la vuelta del viaje acuda a este registro.
Francisco Vivas, arriero, manifestó llevar tres indios en la recua que dirige hacia la Nueva Veracruz, los cuales se nombran Domingo, Jacinto, Andrés y Cristóbal, asimismo el Corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo como está mandado por auto de la Real Audiencia, dando razón de ello a la vuelta.
Alonso Gómez, dueño de recua, vecino de Acatzingo, manifestó llevar en servicio de su recua que dirige a la Nueva Veracruz, dos indios nombrados Diego y Jacinto. Asimismo, el corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz, ni pasar con ellos de este pueblo, a partir del 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco so pena de 200 pesos.\n
Pedro Soltero, dueño de su recua, vecino de San Antonio, manifestó llevar 30 mulas y en servicio de ellas dos indios llamados Jacinto y Juan, criados en su casa. El corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz, ni pasar con ellos de este pueblo, a partir del 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco, así mismo; también le informó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a la ordenanza de Su Majestad que así lo manda.
Francisco de Acosta, dueño de recua, vecino de Teposcolula, dijo dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en su recua cinco indios nombrados Diego, Juan, Jacinto, Gaspar y Domingo. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no bajarlos a la Nueva Veracruz en conformidad a la ordenanza que lo prohíbe.\n