Alonso de Torquemada, Juan Bravo de Alarcón, Agustín Zavala y el Alférez Sebastián de la Higuera, vecinos de Jalapa, otorgan poder a don Pedro Velázquez de la Cadena, vecino de la Ciudad de Puebla, para que en su nombre y representación parezca ante don Juan de Jáuregui y Bárcena, Provisor y Vicario General del Obispado de la Puebla y le solicite información sobre el daño que puede causar a la salud el aguardiente que se vende en esta jurisdicción.
El Capitán Don Diego de Licona, el Alférez Don Agustín Zavala, el Sargento Don Sebastián de la Higuera, Cabos de Escuadra Don Nicolás Miguel, Don Cristóbal de Espinosa, Don Gregorio Alvarez y Don Marcos de Arellano, de la Compañía del Batallón de los Pardos de Jalapa, dieron su poder cumplido al Alférez Don Juan de Sousa, residente en este pueblo y vecino de la nueva Veracruz, para que en sus nombres parezca ante el Excelentísimo Señor Don José Sarmiento Valladares, Virrey, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España, y suplique se sirva su Excelencia relevarlos de la carga y pensión de los reales tributos, en atención a ser soldados milicianos, y están prontos, cada vez que son llamados por el gobernador de la ciudad de Veracruz para darle auxilio; y esto lo hacen a su costa, además, conducen por los caminos las platas de Su Majestad, cada vez que Su Excelencia se sirve despacharlas, sin costarle a Su Majestad cosa alguna.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, por el amor que le tiene y haberle servido bien, así como para otras causas justas que le mueven dignas de toda remuneración, dio carta de libertad a su esclavo Sebastián de la Higuera, mulato blanco, alto y corpulento, oficial [Maestro] de zapatero, de 30 años de edad, hijo de Dominga, negra soltera, criolla , esclava nacida en este ingenio.
Juan García Soler, y su esposa Josefa Hernández de la Higuera, vecinos del Ingenio Grande, propiedad de Don Sebastián de la Higuera Matamoros, venden a Aldonza de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Luis de Aguayo, una esclava negra nombrada Josefa, criolla del dicho ingenio que hubieron del Capitán Don Sebastián de la Higuera en calidad de dote, de 16 años de edad, libre de hipoteca, empeño y enajenación sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 300 pesos de oro común.
Juan Manuel, Blas Francisco de la Higuera y Antonio Licona, marido de María Ana Francisca de la Higuera, hijos legítimos y herederos de Pedro Higuera, heredero de Micaela Rodríguez, quien fue mujer legítima de Sebastián de la Higuera, por muerte de su citada abuela, venden un pedazo de solar a Manuel Pereira, dicho solar mide 19 varas y media de frente, y 28 de fondo, linda por el fondo con solar de los herederos de don Andrés de la Paz, por el norte con un callejón y solar de Antonia Cortés, por el poniente hace frente con la calle que sale para los ingenios y por el sur con solar que fue de Pedro Martínez, lo venden en el precio de 72 pesos.
Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino de Jalapa, dijo que desde hace un tiempo ha tenido la intención de que Micaela Rodríguez, mujer legítima del Alférez Sebastián de la Higuera, hermana de Mariana Rodríguez, su mujer, goce de un pedazo de solar yermo de 21 varas y media de frente y 56 de fondo, ubicado en la calle que de la Real atraviesa y va a Tecuanapa y sale de este pueblo hacia los ingenios, cuyas colindancias son con casas del Licenciado Diego González de Astudillo, presbítero difunto, al oriente con solar que fue de María Rodríguez, al sur con solar de don Juan de Medina Caraveo. Y por deberle algunos favores y servicios hace gracia y donación irrevocable del mencionado solar.
Ana María de la Cruz, española, viuda de José Méndez, hija legítima de Francisco de la Cruz y de María Luisa, vecina del Desierto de Perote, otorga su testamento donde declara que cuando se casó, don Sebastián de la Higuera y su mujer le prometieron de dote 1, 700 pesos, de los cuales sólo le han dado 150 pesos. Tiene entre sus bienes ganado vacuno, caballar y yeguada, carneros, ovejas y cabrío. Nombra como albaceas testamentarios y herederos universales a sus 3 hijos.