Juan Blanco y Simón de Prado, como albaceas de Diego García, difunto, dan su poder a Juan Romero, a Cristóbal Romero y a Diego del Salto, tratantes en el río de Alvarado, para que puedan cobrar de Andrés de Illescas, 132 pesos y medio de oro común; de Juan Rendón, 20 fardos de algodón; de Antón [Antonio] de Espinosa, 30 pesos de oro común por ciertos fletes; de Gaspar Rodríguez, 10 pesos y medio de un poco de sebo; de Bartolomé Martín, 52 pesos de oro común; de Francisco Domínguez, 5 xiquipiles de cacao; y de [roto] Montejo, 22 pesos.\n\n
Se tomó la razón de 8 botijas de vino, que lleva Gaspar Rodríguez, vecino de la Puebla, para entregar en México a Antonio de Luna.\n
Se tomó la razón de 7 pipas de vino en 42 barriles que lleva Gaspar Rodríguez en la recua de Tomás de Mariaca, para entregarlas en Oaxaca a Andrés de Zumeta Loyola, y al Sargento Mayor don Juan de Tavora; asimismo lleva 2 pipas de vinagre en 12 barriles para el citado Zumeta.\n
Testamento de Vicente Rodríguez Cabaco, vecino del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, hijo legítimo de Gaspar Rodríguez y de Beatriz Rodríguez Cabaco, vecinos que fueron de la Villa de San Lúcar de Guadíana, reinos de Castilla de donde es natural.
Simón Rodríguez, hijo legítimo de Melchor Alfonso y Ana Rodríguez sus padres difuntos, vecinos que fueron del lugar de Barlovento de Nuestra Señora del Rosario en la isla de la Palma, de donde es natural y vecino de la jurisdicción de esta villa de Córdoba, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que primero fue casado en dicha isla con Juana Hernández, durante el matrimonio tuvieron a Pedro Rodríguez, Melchor Rodríguez de Medina, Fray Simón del Rosario Rodríguez, Gaspar Rodríguez y María del Rosario [Rodríguez], Religiosa Profesa en Santa Catalina de la Palma, así como otra hija llamada Ana Rodríguez. Señala por sus bienes un rancho de 3 caballerías y media de tierra que está en la jurisdicción de esta villa; cuarenta ovejas, dos vacas con sus crías, tres machos y tres mulas; cuatrocientos manojos de tabaco, entre otros géneros. Nombra como sus albaceas al Alférez Mayor Juan García Valero y a su mujer doña Lorenza de Montalvo Pacheco, para que entren en sus bienes y los vendan; e instituye como sus legítimos herederos a los citados sus hijos.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, JUEZ RECEPTORDionisio [Galván] vecino de esta villa, uno de los primeros pobladores de ésta, natural de [roto] del Arzobispado de [roto] en la Corona de Portugal, hijo legítimo de Catalina Hernández, confiesa no se acuerda como se llamaba [su papa], otorga que hace su testamento en la manera siguiente: Declara que debe a Antonio Trigo, Tomás [de] Jáuregui, y a Sebastián Díaz. Menciona por sus bienes una caballería y media de tierra, ubicada en términos de esta villa; cinco bestias mulares, tres caballos mansos y cinco novillos cerreros; 2 suertes de tierras eriazas; además de ropa, muebles y cosas de su casa que se mencionan en la escritura. Señala que le deben Matías de Betancur [Letancur], Blas Benítez y Gaspar Rodríguez. Declara ser casado con Ana María, “habrá tiempo de treinta y dos años”, durante su matrimonio procrearon a Cristóbal que ya es difunto, a Tomás, y a María que es casada con Juan Martínez Romano; por dote recibió 1 000 pesos y él tenía de caudal 400 pesos. Señala que cuando su hija se casó la dotó de 90 pesos y de caballería y media de tierra, de las tres que a él le dieron como primer poblador de esta villa, más otras cosas que montaron un total de 530 pesos. Nombra por albacea y tenedor de bienes a Alonso Galván, y por herederos universales a sus hijos Tomás Galván y María Álvarez.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOTestamento de Vicente Rodríguez Cabaco, natural de la Villa de [Sanlúcar] de Guadiana, en los reinos de Castilla, vecino de Coatepec, hijo legítimo de Gaspar Rodríguez y de Beatriz Rodríguez [Cabaco], difuntos.