Testamento de Diego Martín Guerra, vecino de Jalapa, natural de la Villa de Lebrija[Villa de Lebrija], en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Guerra y de María de Arriasa.
Testamento de Juana Ruiz, viuda de segundo matrimonio de Diego Martín de Guerra, vecina de Jalapa, hija de Francisco Ruiz, natural de Castilla La Vieja, en los reinos de Castilla, y de Magdalena Alvarez, natural de la ciudad de México.
Juana Ruiz, vecina de Jalapa, viuda de Diego Martín Guerra, su albacea, solicitó licencia para hacer un inventario de los bienes que dejó su difunto marido. El Alcalde Mayor de Jalapa, Don Antonio Gómez de Paz, concedió la licencia y se dispuso a realizarlo en presencia de testigos.
Juana Ruiz, viuda de Diego Martín Guerra, vecina de Jalapa, vende a Pedro Martín de la Lebada, mercader de Jalapa, una casa y solar que está en la calle real,en el camino [Real] que sube a México, linda por una parte con solar de Diego Bermúdez, y por la otra, con solar de Francisco de los Santos, y por la otra parte, hasta la ciénega, y por delante, con solar de Francisco Nicolás; libre de censo, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 50 pesos de oro común.
Testamento de Juana Ruiz, viuda de Diego Martín Guerra, su segundo esposo, vecina de Jalapa, natural del pueblo de Coyoacán, hija legítima de Francisco Ruiz y de Magdalena Alvarez, difuntos.
El Tesorero Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Juan López Ruiz Matamoros, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlan, y arrendatario de la mitad del dicho ingenio, como su fiador, se obligaron a pagar a Diego Martín Guerra, vecino de este pueblo, 550 pesos 7 tomines de oro común, los cuales le ha dado al referido principal en reales y géneros de su tienda en esta manera: 300 pesos para desde hoy día de la fecha en un año, y los 250 pesos 7 tomines restantes, para de allí en seis meses.