Testamento de Bartolomé Jiménez, estante en Jalapa, natural de Morán [Morón] de la Frontera, en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Francisco Jiménez y de María de Vargas.
Juan de la Gala Moreno, vecino de Jalapa, hace espera en forma a Doña Josefa de Irala y Arellano, mujer legítima del Capitán don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de ingenio de hacer azúcar, de 1800 pesos de oro común que el dicho Capitán está debiendo a los bienes de Bartolomé Jiménez, cirujano, ya difunto, según parece por su testamento que otorgó ante el Capitán Don Juan de Vértiz, Alcalde Mayor que fue de Jalapa, el 20 de agosto de 1654 en consideración a que los ingenios están decaídos y tienen muchas deudas, por tiempo de 6 años, a partir de cuando la Real Audiencia despache a Doña Josefa de Irala y Arellano la real provisión para que administre los ingenios de su esposo.
Bartolomé Jiménez, cirujano, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Pardo, dueño de recua, vecino de este pueblo, para que en su nombre reciba y cobre de Diego de Gálvez, Receptor de la Real Audiencia de México, unos autos que el susodicho ha seguido con el juzgado de Jalapa contra la persona y bienes del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, sobre la paga de 2,849 pesos de oro común que le debía del tiempo que el sirvió de cirujano en sus ingenios de Azúcar.