Don Gabriel de Moscoso, Juez de este Camino de Orizaba, dijo que empiezan a bajar los carros de 1626, por lo que mandó se tome la minuta de los indios de cada cuadrilla de ida y vuelta, para que se sepa cómo se tratan los dichos naturales, indios e indias, y también se haga la visita cuando regresan de la ciudad de la Veracruz.
Juan Duarte, vecino del pueblo de Tehuacán, se obliga a pagar a Gabriel de Moscoso, Juez de este nuevo camino, 195 pesos de oro común 4 tomines, los cuales son y proceden por veintitrés novillos a 8 pesos y medio cada uno.
Tomás Masín, vecino de este pueblo, vende a Gabriel de Moscoso, un negro esclavo que sacó en almoneda de Pedro Hernández Catalán, llamado Antón, de tierra Angola, de edad de 35 años poco más o menos, por precio y cuantía de 200 pesos de oro común.
Alonso Martín de Salas, dueño de sus carros de bueyes, vecino de la ciudad de México, se obliga a pagar a don Gabriel de Moscoso, Juez por Su Majestad de este nuevo camino y de la visita de carros y recuas, 112 pesos de oro común los cuales son y proceden por haber bajado con sus carros e indios a la ciudad de la Veracruz en tiempo prohibido.
Juan Bautista Martínez, dueño de carros de bueyes, vecino de la ciudad de los Ángeles, se obliga a pagar a Gabriel de Moscoso, Juez de este nuevo camino, 52 pesos de oro común, lo que cuales son y proceden por condenación que le hizo de tiempo prohibido.
Gabriel Arias de Paz, vecino de este pueblo, otorga poder a don Gabriel de Moscoso, Juez de este nuevo camino, para que cobre de Francisco González, dueño de carros y vecino en la jurisdicción de Tlaxcala, 600 pesos de oro común, que a deber y letras pasó por libranzas el Bachiller Bartolomé de Espinosa, beneficiado de San Antonio Nava.
Diego de Córdoba se obliga a pagar a don Gabriel de Moscoso, o quien en su derecho hubiere, la cantidad de 200 pesos de oro común, de la fecha de esta escritura en 20 días.
Juan de Etor, vecino del pueblo de Acultzingo, hijo legítimo de Etor Gallego Dame, español, y de doña Francisca Hernández, india principal y natural del pueblo de Acultzingo, difuntos, en virtud de los títulos y recaudos de las tierras que la dicha su madre tiene en el pueblo de Acultzingo y le pertenecen por vía de cacicazgo, solicita a la justicia mayor del partido de Orizaba, don Gabriel de Moscoso, se le ordene a Juan Pérez, mestizo, dejase las dichas tierras y no lo inquiete, pues éste las ha invadido y edificado casas en ellas; así mismo, solicita se saque del archivo copia de los títulos y recaudo.