Miguel Guillén y Domingo Sánchez, herrador, se obligan de pagar a Álvaro Patiño Dávila, vecino de la ciudad de los Ángeles, 125 pesos de oro común, cantidad que Francisco Rodríguez Pacheco, mulato, debe a los menores hijos de don Rodrigo de Vargas, difunto, por cuya deuda se encuentra preso en la cárcel pública de este pueblo, y por hacer buena obra, los otorgantes se obligan a solventar dicha deuda en el término de tres meses.\n
Domingo Sánchez y Miguel Guillén, estantes en este pueblo de Orizaba, se obligan a pagar a Juan de Moya, vecino de este pueblo, la cantidad de 60 pesos de oro común, resto de 80 pesos que Francisco Rodríguez Pacheco debía a Melchor Ruiz, vecino de la ciudad de Oaxaca, por los cuales está preso y ejecutado en la cárcel pública de este pueblo, cantidad que pagaran en el término de un mes.\n
Miguel Guillén y Domingo Sánchez, estantes en este pueblo de Orizaba, se obligan de pagar a Juan de Moya en nombre de Melchor Ruiz, 40 pesos de oro común, cantidad que afirman adeuda Francisco Rodríguez Pacheco, preso en cárcel pública de este pueblo. Señalan que la obligación se efectuará siempre y cuando se averigüe si Francisco Rodríguez Pacheco es deudor de dicho principal.\n