Don Miguel de Mendoza, indio principal dijo haber vendido un solar para edificar casa a Diego Díaz, arriero, por 60 pesos de oro común, y dentro de cierto tiempo se obliga de hacerle en el dicho solar, una casa de morada a su propia costa, de 8 brazos de largo y 3 de [ancho] de piedra y cubierta con su jacal bueno.
Real provisión compulsoria emitida por el Rey para trasladar a la Real Audiencia el proceso que contra Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, le sigue Juan Coronado, Juez del Camino nuevo de la ciudad y puerto de la Veracruz, quien dio orden de aprenderlo por haber comprado unos carros y bueyes a Agustín de Sosa y a Francisco González, carreteros, sin saber que estos sujetos habían tenido cuestión con un fulano moreno, mayordomo de la cuadrilla de carreras de Diego Díaz, y que en la cuestión había salido muerto un indio, por lo cual Francisco Martín Espejel, apela la orden del Corregidor, argumentando que éste no tiene jurisdicción, ni él ha cometido delito, y que por estar en prisión ha perdido como 6 000 pesos por unos bueyes que se le han extraviado y no pudo ir en su búsqueda.
Catalina Díaz, hija legítima de Diego Díaz y de Isabel Ramos, difuntos, vecinos y primeros pobladores que fueron de la Villa de Córdoba, en la jurisdicción de San Juan Coscomatepec, cuya herencia tiene aceptada, dio su poder cumplido a su marido Lucas Ochoa, para que en su nombre saque testimonio del archivo de la Villa de Córdoba del repartimiento de tierras y solares que se hizo en ella y los demás recaudos, y haga los pedimientos, citaciones, informaciones, presente testigo y todo lo que más convenga hasta conseguir la legitimación de 3 caballerías de tierra, solares y sitios de tierra que fueron dados a los dichos sus padres en merced por Su Majestad.
Diego Díaz, carretero, vecino de la Puebla de los Angeles, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros 150 pesos de oro común, que son el precio de 15 novillos.
Don Juan Antonio Velázquez, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de México, otorga poder especial a Diego Díaz, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, para que en su nombre pida, reciba y cobre judicial o extrajudicialmente de Antonio López, la cantidad de 200 pesos que le debe al otorgante.
Diego Díaz, vecino de esta villa Córdoba, otorga que vende a Andrés Álvarez, vecino de esta villa, un solar de 25 varas de frente y 50 de fondo ubicado en esta villa, en el paraje que llaman el Altillo, que por el poniente linda con otro medio solar que posee José Flores, que le vendió Leonor de Guzmán, su madre difunta, y por el oriente linda con solar de Agustín Ramos. Lo vende en precio de 45 pesos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon José Antonio Domínguez, Mariano Francisco García, Mariano Carmona, Rafael Marín, Jacinto de la Cruz Díaz, José de la Encarnación Jácome, don Gregorio de León, Diego Díaz, José García Gómez, Mariano Torres, Mariano Astacio Cardeña y José Manuel Antonio García, vecinos todos y labradores del paraje nombrado Plan del Río, de esta Jurisdicción, otorgan poder general al Licenciado don Mariano Primo de Rivera, Abogado de la Real Audiencia de México, de donde es vecino, para que a nombre de ellos demande y cobre judicial y extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar, las cantidades de dinero y efectos que le adeuden a la fecha y debiesen en adelante, así también para que a todos de mancomún los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares, que al presente tengan o en adelante tuvieran.\t
Diego Díaz, dueño de sus carros, se obliga de pagar a Melchor del Moral, vecino de Jalapa, 320 pesos de oro común, que son el precio de 40 novillos que de él compró.
Diego Díaz, vecino de esta villa de Córdoba, hijo y heredero de José Hernández y Leonor de Guzmán, difunta, vende a Francisco de Arauz, vecino de esta villa, medio solar de 25 varas de frente y 50 de fondo, que quedó por bienes de dichos sus padres, ubicado en la calle que llaman del Altillo, que linda por una parte con casa y solar de Andrés Álvarez; por otra con otro medio solar de Jerónimo Carvajal; y hace frente, calle en medio, con solar de José de la Cruz. Lo vende al precio de 45 pesos de oro común en reales.
LOPE ANTONIO DE IRIBAS, JUEZ RECEPTOR