Juan de Moya, vecino del pueblo de Orizaba, hace donación de un sitio de estancia de ganado mayor, en términos del pueblo de Chocamán, a favor de Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador de la hacienda de don Rodrigo de Vivero, misma que obtuvo por merced del Marqués de Villamanrique, Virrey de esta Nueva España.\n\n
Luis Muñoz [de] Arévalo, residente en el ingenio de don Rodrigo de Vivero, y Bartolomé del Campo, residente en el pueblo de Orizaba, se obligan a pagar a Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador general de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, 910 pesos de oro común, los cuales son por otros tantos que el susodicho por hacerles buena obra les prestó.
Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador por Su Majestad de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, otorga poder a Tomás de Arvizu[o], contador y tesorero del Marqués de Villamanrique, vecino de la ciudad de México, para que pueda cobrar de los jueces oficiales de la Caja Real de Su Majestad, 198 pesos de oro común que ha de haber por poder de traspaso de Diego de Montalvo, encomendero del pueblo de Acultzingo.
Miguel Carrera, vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga a pagar a Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador del ingenio de Orizaba, 204 pesos y 4 tomines de oro común, los cuales son los que el susodicho le prestó en reales de plata por hacerle buena obra.\n
Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador por Su Majestad de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, dijo que ha recibido de Miguel Carrera - persona que tiene a renta las ovejas de el dicho don Rodrigo -, la cantidad de 1 104 pesos y 2 tomines de oro común, los cuales son por dicho arrendamiento, y recibió en reales, carneros y otras cosas, y por ellos otorgó carta de pago, y asimismo, declara darse por contento y entregado de 2 100 arrobas de lana que son del arrendamiento de las dichas ovejas
Felipe de la Cueva [y de] Herrera, estante en el pueblo de Orizaba, en nombre, voz y por poder del Bachiller Lázaro de Ávila, Clérigo Presbítero, vende a Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de este provincia de Orizaba, un esclavo negro nombrado Francisco, de 25 años, de tierra Biafara, por precio y contía [sic] de 350 pesos de oro común.
Antonio de Matienzo, apoderado de Martín de Bermeo, dijo que una de las condiciones del arrendamiento del ingenio de Orizaba que se pactó con su dueño don Rodrigo de Vivero, fue que se incluirían todos los esclavos que han trabajado en dicho ingenio, y al realizar el inventario de éstos y de los que están al servicio puertas adentro de la casa de doña Melchora de Aborruza, mujer de Vivero, resulta que no están varios esclavos, por tanto suplica a la autoridad se mande a don Rodrigo de Vivero le entregue los dichos esclavos. En respuesta, Felipe de la Cueva y de Herrera, declara que cuando él recibió el ingenio de parte de Vivero, estos mismos esclavos faltaron.
Ante Payo Patiño Dávila, Corregidor de esta provincia, pareció Francisco de Velasco en nombre y por poder de don Rodrigo de Vivero, para pedir se respete la presente Real Provisión, misma que dicho Corregidor tomó entre sus manos, y besó, diciendo que se acatará lo ordenado en la dicha Real Provisión, y mandó se notifique al administrador Felipe de la Cueva [y de Herrera]. La Real Provisión está dirigida a los corregidores de la provincia de Tequila y demás justicias, con respecto al pleito que se ha tratado en la audiencia y cancillería de la ciudad de México, por una parte entre Baltazar de Cabrejas y otros acreedores de don Rodrigo de Vivero. Asimismo, el dicho don Rodrigo de Vivero, de la otra parte, sobre cantidades de pesos de oro por que le tienen ejecutado el ingenio de Orizaba y tributos del pueblo de Tecamachalco de su encomienda, en que fue tercer opositor Martín de Bermeo, pretendiendo ser preferido y se le pagase primeramente las cantidades de maravedí y pesos de oro que a él le debía, ordenándose que dicho ingenio de Orizaba, sus anexos, pertrechos y tributos del pueblo de Tecamachalco, se pusiesen en depósito en persona que los administrase y que los frutos procedido de todo ello se pusiesen en depósito general de la audiencia.
Entrega de bienes del Ingenio de Orizaba que hizo Felipe de la Cueva [y de Herrera] a Martín de Bermeo, los cuales consisten en una casa de molienda, una casa de calderas, casa de purgar, panes de azúcar blanco que estaban en la casa de purgar que se especifican en la entrega, un buen número de esclavos, herramientas, una fragua, acero, casa de carpintería, casa de vivienda de cal y piedra, cañaverales que están en la banda del río Blanco especificados en la entrega y cañaverales que están en la otra banda de dicho río en la parte que llaman Jalapa, barbechos, casas y corrales de Jalapa, bueyes, carneros, maíz y trigo, tejamanil, recuas y la estancia de vacas de Tecamalaca
Martín de Bermeo, vecino de la ciudad de México, otorga poder especial a Antonio [Antón] de Espinosa, a cuyo cargo están las haciendas del Marqués del Valle [en la] provincia de Tuxtla y su comarca, y a Antonio de Matienzo, vecino de la dicha ciudad, para que en su nombre puedan recibir y darse por entregados del ingenio de Orizaba y estancias de ganado mayor y menor, esclavos, herramientas, tierras y molino, casas y labores, caña y cañaverales y demás pertrechos y aperos a todo ello anexos y pertenecientes con las demás cosas carretas, bueyes, mulas, potros, caballos y demás ganados que don Rodrigo de Vivero, caballero del hábito de Santiago, está obligado a entregar en virtud del asiento que con él se hizo, de arrendamiento de todas las dichas haciendas. Así mismo, lo otorga para que puedan aprobar y ratificar el entrego que Felipe de la Cueva [y de Herrera], actual administrador de dicho ingenio, le hiciere de bienes y anexos pertenecientes a dicho ingenio.