Gabriel de Caravantes, vecino de la ciudad de México, ratifica haber vendido, por medio de Luis Diez, quien tenía su poder, ocho mulas y ocho machos en precio de 160 pesos de oro común, a Hernando de la Plata, vecino de Maltrata.\n
Pedro Navarro, señor de su recua, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga a pagar a Gabriel de Caravantes, vecino de la ciudad de México, 225 pesos de oro común de resto de 487 pesos, que son el principal de costas de una fianza que el susodicho por hacer bien y buena obra hizo, cuya cantidad se obliga a pagar la mitad en tres meses y la otra mitad a los tres meses siguientes.\n\n
Querella, que Gabriel Caravante[s] como fiador de Diego de Coria, sigue contra Pedro Navarro, arriero, por el robo de unas preseas y mercaderías de Castilla. \n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Francisco Gómez, mayoral de la estancia de Gabriel de Caravantes, para registrar una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana e ingenio de este pueblo, compuesta de 350 cabezas, 150 vacas del hierro de dicho Caravantes.\n\n