El Lic. Don Juan de Bañuelos [Cabeza de Vaca], presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en este ingenio del Capitán Don Diego de Orduña Loyando, como albacea de Bartolomé Rodríguez, difunto, vende a Juan Zapata, vecino de Naolingo[co], una mulata esclava nombrada Andrea natural de Jalapa, de 20 años de edad, poco más o menos, que el difunto compró de Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 430 pesos de oro común.
Teresa Francisca Hernández, vecina del pueblo de pueblo de Antonio Guatuzco [Huatusco], parda libre, mujer de Francisco Javier de Soto, pardo libre, con licencia del susodicho su marido, vende al Capitán don Juan José Fernández, vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], una esclava negra nombrada Andrea, que será de veinticinco años poco más o menos, la cual hubo y compró de los Capitanes don Lucas de Acosta y Damián Pereira de Araujo, Factores del Real Asiento e introducción de negros por la Compañía Real a este reino, como consta en escritura que otorgó en la Nueva Veracruz el 9 de mayo de 1701, ante José de Orduña, Escribano Publico. La vende por libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común.
ANTONIO DE ACOSTA PADRÓN, JUEZ RECEPTORBartolomé de Oliver, vecino y mercader de la ciudad de Jalapa, vende a Juan de la Gasca, dueño de su recua, vecino de la ciudad de México, una esclava mulata prieta, nombrada Beatriz, criolla de Jalapa, hija de Andrea, negra Angola, difunta que fue su esclava; de 18 a 19 años de edad, sujeta a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ningún vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 300 pesos de oro común, horros de alcabala.
Andrés de Bustillo, vecino de Jalapa, vende a Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel Riveros, vecina de Jalapa, una negra nombrada Felipa, criolla, de 14 a 15 años de edad, hija de Andrea, negra Malemba, su esclava, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 310 pesos de oro común.
Bartolomé de Oliver, mercader, vecino de Jalapa, vende al Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de ingenio de hacer azúcar, vecino de esta jurisdicción, una negra esclava casada con Gonzalo, chino, esclavo del susodicho, nombrada Andrea, de nación Angola, de 45 años de edad, que hubo de María Rodríguez, vecina de Jalapa, viuda de Juan Martín Abreo[Abreu], libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común los cuales ha de pagar para de hoy día de la fecha en 2 meses, o antes, si fuere el despacho de la flota que se está esperando de los reinos de Castilla.
Bartolomé de Oliver, maestro de zapatero de obra prima vecino de Jalapa, natural de la Villa de Morón, Arzobispado de Sevilla, habiendo contraído matrimonio con Margarita Martín, hija legítima de Juan Martín de Abreo y de María Rodríguez, vecinos de Jalapa, recibió [dote] de su suegra 2 200 pesos de oro común en una esclava nombrada Andrea, de nación Angola, de 26 años, con una hija suya llamada Beatriz, de 2 años y medio; y otra nombrada Felipa, de dos meses; así como una cama de granadillo, sábanas, almohadas, ropa para dama y caballero, joyas y otros enseres domésticos.
Codicilo de Luisa Ordoñéz, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, por el cual dijo que de las mulas, yeguas, una mulata Andrea, y otras casillas declaradas en el testamento que hizo el 11 de mayo de 1643 en Jalacingo, no ha quedado nada porque todo lo vendió.
Don Eugenio Serrano y Perea, vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], dijo que por cuanto contrajo matrimonio con doña María Blanco Ramos, hija legítima del Capitán Marcos Blanco, difunto y de doña Micaela Ramos, vecinos de dicho pueblo, su suegra le entregó por dote la cantidad de 5 672 pesos en reales, de los cuales le ha solicitado otorgue recibo a favor de María Blanco; por lo tanto, otorga que ha recibido de su suegra, doña Micaela Ramos, por dote y caudal la cantidad referida en bienes y reales que se detallan en el inventario y avalúo que aparece en esta escritura, entre los que destacan: alhajas de oro y plata; una esclava mulata, criolla, nombrada Josefa, de veintiochos años de edad, en 400 pesos; una negrita, nombrada Andrea, de doce años, en 200 pesos; y 4 219 pesos en reales que recibió de contado. Cuya cantidad se obliga a tener por dote y propio caudal de su esposa, más 500 pesos que manda a la susodicha en arras propter nuptias en honra de su virginidad y limpieza, sumando la cantidad de 6 172 pesos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOTeresa Francisca Hernández, parda libre, vecina de este pueblo de San Antonio Guatusco [Huatusco], mujer de Francisco Javier de Soto, pardo libre, con licencia del susodicho, vende al Alférez don José del Hoyo, vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeq [Coscomatepec], un mulatillo su esclavo nombrado Baltazar, que será de edad de tres años, nacido en su casa, hijo de Andrea, que fue su esclava y hoy es de don Juan José Fernández. Lo vende por esclavo cautivo sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio ni enfermedad, en precio de 100 pesos de oro común de ocho reales de plata.
ANTONIO DE ACOSTA PADRÓN, JUEZ RECEPTOR