Luis [Muñoz de Arévalo], se obliga de pagar a Juan de [roto] [Molina] Valderrama, Vicario del ingenio, 300 pesos de oro común, los cuales le prestó el susodicho por hacerle placer y buena obra.
Luis Muñoz de Arévalo, residente en el ingenio de Orizaba, dijo que por la justicia de la villa de Matapozuelos en los reinos de Castilla, su tutor y curador de su persona y bienes de Alonso de Arévalo, su hermano, por su orden y de sus propios dineros dio y pagó al Licenciado Bartolomé de Neira, residente en la dicha villa, 100 ducados de Castilla, y 13 000 maravedís y ahora a su noticia ha venido que doña Luisa de Vivero, persona que tiene su poder, le está tomando cuenta de su legítima y no le quiere pasar en cuenta las dichas partidas, por lo que pide a cualquier persona que le tomaren las dichas cuentas se las reciban en descargo.
Luis Muñoz de Arévalo, mayordomo del ingenio de Orizaba, se obliga de pagar a los Jueces Oficiales de la Real Hacienda de México, 500 pesos de oro común en reales y plata buena, los cuales sale a pagar por don Rodrigo de Vivero.\n
Rodrigo de Vivero otorga poder a Luis Muñoz [de] Arévalo, para que pueda seguir sus pleitos, causas civiles y criminales movidos y por mover.\n
Luis Muñoz de Arévalo, vecino del pueblo de Tecamachalco, arrienda a Francisco Jorge todas las cabras de su hacienda que serán 3 000 cabezas, por tiempo y espacio de 3 años y por razón de 100 pesos de oro común en cada uno.
Luis Muñoz [de] Arévalo, residente en el ingenio de don Rodrigo de Vivero, y Bartolomé del Campo, residente en el pueblo de Orizaba, se obligan a pagar a Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador general de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, 910 pesos de oro común, los cuales son por otros tantos que el susodicho por hacerles buena obra les prestó.