Isabel de Acosta, mujer legítima de Antonio de la Barreda Gayón, vecina del pueblo de Naolinco, dijo que tiene pleito en este juzgado contra su marido, por lo que otorga poder especial a don Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, para dicho pleito y general para todos los demás que de él emanen, sobre cuya razón parezca en juicio en cualquier tribunal eclesiástico y secular a hacer pedimentos, requerimientos, protestas, embargos de bienes y demás autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Doña Isabel de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Manuel de Acosta y Lucía Lagunes, casada en primeras nupcias con Antonio de la Barreda Gayón y en segundas con Sebastián González, otorga poder para testar al Licenciado don Pedro García de Baldemora, Clérigo Presbítero, domiciliado de este Obispado de la Puebla de los Ángeles, y el Licenciado don Antonio Díaz de Acosta, así como de albaceas y como herederos, nombra a sus hijos naturales Manuel e Ignacia de Acosta.
Isabel de Acosta, mujer legítima de Antonio de la Barreda Gayón, vecina del pueblo de Naolinco, otorga poder general al mencionado Antonio de la Barreda, para que pueda recibir y administrar todos sus bienes y capitales, asimismo para que pueda imponer cualquier censo y para que finalice el juicio divisorio y demás diligencias que se están haciendo sobre la partición de bienes que quedaron por muerte de su padre Manuel de Acosta.
Testamento de Francisco de Avila, natural de la ciudad Rodrigo en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Domingo Francisco, que hoy vive, y de Isabel de Acosta, difunta, maestro zapatero de obra prima, vecino de la ciudad de Veracruz.
Juana de Acosta, mujer legítima de Bernardo Núñez, y Antonio de Acosta, hijos naturales de Isabel de Acosta, difunta, dijeron que como hermana de María de la Candelaria, unos y otros siguieron diferentes pedimentos sobre un pedazo de solar eriazo que quedó como herencia de su madre, ubicado en la calle que sale de Jalapa, haciendo frente con casa de Nicolás Luis y de Ana de Quiroz, al poniente colinda con casa que fue de Magdalena del Moral, al oriente con solar que quedó de Antonio de Acosta Clemente y de María de Salazar Romero, al norte con solar y casa que fue de Ana Francisca de Vargas. Los derechos de entierro los pagó su tío Jerónimo de Acosta, gastando 65 pesos y éstos quieren hacer pago con el valor de dicho solar, en que no convino María de la Candelaria y se desistió de su parte, quedando entre Juana y Antonio la satisfacción de esa cantidad, por tanto otorgan haber recibido de su tío Jerónimo de Acosta 65 pesos en reales.
Manuel y Marcos de Acosta, Antonio García de Baldemora, con poder de Catalina de Acosta, Antonio de la Barreda Gayón, marido de Isabel de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, y por otra parte Gaspar de Heredia, marido de Margarita de Acosta y Ventura de Acosta, dijeron que en este juzgado se ha seguido juicio divisorio de los bienes que quedaron por muerte de su padre Manuel de Acosta, entre ellos un trapiche del cual no pueden sacar cosa alguna hasta pagar las deudas, ya que se hizo pregón y no hubo postor, por lo que han convenido concertar que Gaspar de Heredia y Ventura de Acosta, reciban los 2 trapiches por vía de depósito y composición con todos lo que ahí se tiene, pero estos no han de sacar fuera de sus frutos ningún otro bien, salvo que sea necesario vender algún esclavo por algún defecto y en todo caso se ha de comprar otro con el mismo importe, y para mayor seguridad dan como fiador a Antonio de la Barreda Gayón, y los demás se desisten y apartan, lo ceden y transfieren a Gaspar de Heredia y Ventura de Acosta por el trabajo y asistencia que han de tener en el trapiche.
Don Manuel de Acosta, vecino de Naolinco e hijo único y heredero de doña Isabel de Acosta, otorga poder general a don Esteban Paut y Ramírez, vecino de dicho pueblo, para que demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata y joyas que le deban, así como para defenderlo en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.