Isabel López, viuda de Francisco Cozar, difunto, y Alonso de Cozar, su hijo, otorgan libertad y ahorría de todo cautiverio y servidumbre a María, mulata, de 3 años de edad, hija de una esclava de tierra Biafra; que según se dice es hija del español nombrado Sebastián Hernández Portillo, quien ha pagado por ella la cantidad de 200 pesos de oro común.
Miguel de Mendoza, indio principal, otorga carta de pago en forma a Alonso de Cozar, hijo de Francisco de Cozar, difunto, por resto de dos caballerías de tierra que en tiempo pasado vendió a Francisco de Cozar, ubicadas junto al puente que llaman de don Miguel, sobre la barranca de Chocamán.\n\n
Sebastián Hernández [Portilla], dijo que Isabel López, viuda de Francisco Cozar, y su hijo Alonso Cozar, otorgaron libertad a su hija María y a una esclava nombrada Ana; y él, en pago dio los dos años que trabajó en la estancia de vacas propiedad de Isabel López, comprometiéndose a no pedir ni demandar cosa alguna.\n\n
Luis de Peñas, beneficiado del pueblo de San Antonio, declara haber recibido de Isabel López, mujer que fue de Francisco de Cozar, difunto, y de su hijo, Alonso de Cozar, 150 pesos de oro común para cierta restitución, y asimismo le han dado y pagado 72 pesos por razón de 50 misas que el testador mandó se dijesen por su alma.\n\n\n
Alonso de Cozar, gobernador, el regidor y principales del pueblo de Maltrata, por lengua de Gaspar Ávalos, dijeron que arriendan a Hernando de la Plata, la casa en que al presente vive el susodicho, ubicada frente al descargadero, por tiempo y espacio de cinco meses, en 6 pesos de oro común.\n\n
[Pedro] Bueno de Hoz, otorga poder a Vasco de Guzmán, Corregidor de Huatusco para que pueda cobrar de Isabel López, viuda, mujer de Alonso de Cózar, difunto, y de Alonso de Cózar, su hijo, 51 pesos de oro común que los susodichos le deben por un conocimiento firmado de sus nombres y de plazo pasado.
Alonso de Cozar, pidió a Álvaro Patiño [Dávila], Corregidor, el registro de una partida de ganado vacuno, que lleva a la ciudad de Tepeaca y trae de su estancia, a quien tomó el juramento dijo “llevar 200 reses, novillos y toros y [60] vacas”.\n
Ante Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de esta provincia, pareció Alonso de Cozar, para registrar 100 vacas y 300 toros y novillos, del hierro y señal de la estancia y de Luis de Peña.