Se tomó la razón de 30 pipas de vino que lleva Gonzalo García en la cuadrilla de carros de Juan Caballero, su suegro, para entregar 26 de ellas en México a Domingo de Barainca, y las 4 restantes a Cristóbal Jiménez.
Se tomó la razón de 80 pipas de vino que lleva Nicolás Caballero en la cuadrilla de su padre Juan Caballero, para entregar 60 de ellas en México a Felipe Cervantes; 10 a Domingo de Barainca y las restantes a Domingo del Puerto.\n
Se tomó la razón de 63 pipas de vino que lleva Antonio Ramón en la cuadrilla de carros de su padre Francisco Ramón Guzmán, para entregar en México a Sebastián de Castro, a Pedro de Soto, a Mateo de Prado, a Domingo del Puerto, a Domingo Barainca y a Felipe de Cervantes; asimismo lleva 6 pipas de vinagre para Pedro de Soto; y también 8 de aguardiente para el citado Felipe de Cervantes; y otras 3 para el Maese de Campo don Antonio Urrutia de Vergara.\n
Francisco de Ávila, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, residente en este pueblo se obligó a pagar al Padre Fray Francisco Moreno, de la Orden de San Francisco, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición y de la Casa Santa de Jerusalén, en la provincia de Zacatecas, o a Domingo de Barainca, vecino de la ciudad de México, Síndico General de la Provincia del Santo Evangelio de la Orden de San Francisco, 402 pesos y 2 tomines de oro común que restan de 1 153 pesos y 2 tomines, valor de 565 quintales de greta que llevó del reino de León y vendió en el Real del Parral, descontado el flete de 277 pesos, para de la fecha de esta carta en un mes, en la ciudad de México.