Miguel Carrera, vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga a pagar a Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador del ingenio de Orizaba, 204 pesos y 4 tomines de oro común, los cuales son los que el susodicho le prestó en reales de plata por hacerle buena obra.\n
Felipe de la Cueva [y de] Herrera, administrador por Su Majestad de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, dijo que ha recibido de Miguel Carrera - persona que tiene a renta las ovejas de el dicho don Rodrigo -, la cantidad de 1 104 pesos y 2 tomines de oro común, los cuales son por dicho arrendamiento, y recibió en reales, carneros y otras cosas, y por ellos otorgó carta de pago, y asimismo, declara darse por contento y entregado de 2 100 arrobas de lana que son del arrendamiento de las dichas ovejas
Francisco de Espartosa, natural de la Villa de Pezuela en los reinos de Castilla, junto a Alcalá de Henares, otorga su testamento. Declara tener por bienes cuatro caballos y un macho, una espada y silla de caballo, tres pares de botas, un sombrero, entre otras cosas que menciona. Ordena a su albacea mande a decir 200 misas por su alma. Es su voluntad que de sus bienes se den 100 pesos de oro común al hospital de Perote para gastos de los pobres que ahí se curan. Ordena se den de sus bienes 100 pesos de oro común para la iglesia del pueblo de San Salvador para ornamentos, como también se den 25 pesos de oro común a la iglesia de este pueblo para ayuda de un retablo. Nombra como albacea testamentario a Juan de Reina y a Miguel Carrera, vecinos del pueblo de Tecamachalco. Nombra como heredera a su ánima.\n
Carta de codicilo de Miguel Carrera, natural de Sanlúcar de Barrameda. Se citan a Juan Blanco y a Simón de Prado, vecinos de Orizaba, como albaceas testamentarias.
Miguel Carrera se obliga a pagar a Simón de Prado 200 pesos de oro común, los cuales sale a pagar por Juan del Río.
Juan del Río, preso en cárcel, se obliga de pagar en cierto plazo, a Simón de Prado, 200 pesos de oro común, para que éste los pague en su nombre a Miguel Carrera.
Rodrigo de Vivero, estante en el ingenio de Orizaba, arrienda a Miguel Carrera, 20 000 ovejas, con los agostaderos, por tiempo y espacio de 3 años, por precio cada millar de ovejas de 63 pesos de oro común.\n
Martín Rodríguez, vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga a pagar a Miguel Carrera 220 pesos de oro común, los cuales son por razón de 6 bestias mulares hembras, 2 mansas y 4 cerreras, herradas con el fierro de Carrera que está en el margen de esta escritura.\n\n\n
Miguel Carrera, estante en este pueblo de Orizaba, arrienda a Bartolomé del Campo, las haciendas de los Pozuelos con 12 300 ovejas, por tiempo de 3 años y por precio en cada uno de 1 000 arrobas de lana.
Miguel Carrera, natural de Sanlúcar de Barrameda, hijo legítimo de Bartolomé Carrera y de Magdalena Martín, difuntos, otorga su testamento.