Inés de Rioja, viuda de Alonso de Carrión, dijo que por el dicho corregidor le ha sido discernida la tutela de Mariana y Agustina, sus hijas menores, por lo que quiere hacer inventario de los bienes que quedaron del dicho su marido.
Alonso de Carrión se obliga de dar y pagar a Juan [de Estrada], 50 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo bayo.
Doña Inés de Rioja, viuda, mujer que fue de Alonso de Carrión, solicita la tutela de [Mariana] y Agustina, sus hijas menores de 12 años;y visto por el corregidor le mandó que haga juramento y obligación. Y la dicha doña Inés juró que usará bien y diligentemente el cargo de tutora y curadora de las personas y bienes de las dichas sus hijas.
[Diego de Soria] otorga poder a [Juan] de Estrada, para que pueda recibir y cobrar de Alonso de Carrión, un caballo castaño claro.
Inés de Rioja, viuda, mujer que fue de Alonso de Carrión, dijo que a ruego e intercesión, Luis Muñoz Bravo, su cuñado, vendió a Diego de Montalvo tres machos de arria en 60 pesos de oro común y por ellos el susodicho le hizo cierta libranza para los indios del pueblo de Acultzingo, los cuales aceptaron y pagaron al susodicho Luis Muñoz de Bravo los 60 pesos.\n\n \n
[Inés de Rioja] [roto], mujer que fue de [Alonso] de Carrión, difunto, vende a [Luis] Muñoz Bravo, Escribano de Su Majestad, unas casas pequeñas y viejas en Maltrata.
Alonso Corvera otorga poder a Luis Muñoz [Bravo], Escribano Público de este pueblo, para que pueda demandar, recibir y cobrar de los bienes de [Alonso] Carrión, difunto, 45 pesos de oro común que el susodicho le debe por una escritura pública de plazo pasado.\n\n