Cristóbal de Rivas, se obliga de pagar a Cristóbal Pérez, 50 pesos y 4 tomines de oro común, los cuales debía Luis, mulato preso en la cárcel de este pueblo al dicho Cristóbal Pérez.
Ante Álvaro Patiño Dávila, Corregidor de este partido, pareció Cristóbal [de] Rivas, quien dijo trae una partida de ganado vacuno de 450 toros y novillos y declaró no llevar más vacas, sino 10 reses.\n\n
Cristóbal [de] Rivas pidió a Álvaro Patiño [Dávila], Corregidor, el registro de una partida de ganado vacuno que lleva a las carnicerías de la ciudad de los Ángeles, pero Patiño no pudo hacer la visita y mandó a Juan de Moya; y en cumplimiento de lo mandado, Juan de Moya hizo la visita a la sabana y tomó el juramento al mencionado Rivas, quien dijo lleva 600 novillos.\n
Juan de Estrada, vecino de Orizaba, se obliga de pagar a Luis Muñoz Bravo, 108 pesos de oro común, los cuales son los que Cristóbal de Rivas debía al susodicho por resto de dos cédulas de mayor cantidad.\n\n