Sebastián, mulato, se obliga de pagar a Juan Ramírez Pinedo, 28 pesos de oro común por razón de un caballo que de él compró.
Alonso de la Rosa Calderón, otorga que vende a Juan Ramírez [Pinedo], vecino de Tecamachalco, dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Maltrata.
Juan Ramírez Pinedo, vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga de pagar a Alonso de la Rosa Calderón, 275 pesos de oro común; los 200 de ellos por dos caballerías de tierra y los otros 75 pesos como pago de 100 fanegas de maíz.
Juan [Ramírez] Pinedo, pastor, otorga poder al Padre Alonso Rodríguez Navarrete, para que pueda cobrar de Alonso Gómez, vecino de la ciudad de los Ángeles, 200 pesos de oro común que el susodicho le debe de una escritura.
Simón de Prado, residente en el pueblo de Maltrata, se obliga a pagar a Juan Ramírez Pinedo, residente en dicho pueblo, 500 pesos de oro común, los cuales son por razón de dos caballerías de tierra y un sitio de estancia para ganado menor.\n
Rodrigo de Vivero arrienda a Juan Ramírez Pinedo y a Hernán Rodríguez, un pedazo de tierra de labor, en que puedan caber sembradas tres fanegas de maíz en términos de Atacinta [San Antonio Atizintla], por tiempo y espacio de 3 años, en precio de 248 pesos de oro común.\n\n
Juan Ramírez Pinedo, vecino del pueblo de Maltrata, vende a Simón de Prado, vecino del dicho pueblo, dos caballerías de tierra y un sitio de estancia de ganado menor, linda con las dichas caballerías, en términos del pueblo de Maltrata, por precio y contía [sic] de 500 pesos de oro común.