Juan de Molina Valderrama, Vicario del ingenio de don Rodrigo de Vivero, otorga poder a Luis de Valderrama, residente en la ciudad de México, para que pueda cobrar de dicho don Rodrigo, la cantidad de 3 780 pesos y 5 tomines de oro común que le debe por escritura pública.\n
Ante Payo Patiño Dávila, Corregidor de esta provincia, pareció Francisco de Velasco en nombre y por poder de don Rodrigo de Vivero, para pedir se respete la presente Real Provisión, misma que dicho Corregidor tomó entre sus manos, y besó, diciendo que se acatará lo ordenado en la dicha Real Provisión, y mandó se notifique al administrador Felipe de la Cueva [y de Herrera]. La Real Provisión está dirigida a los corregidores de la provincia de Tequila y demás justicias, con respecto al pleito que se ha tratado en la audiencia y cancillería de la ciudad de México, por una parte entre Baltazar de Cabrejas y otros acreedores de don Rodrigo de Vivero. Asimismo, el dicho don Rodrigo de Vivero, de la otra parte, sobre cantidades de pesos de oro por que le tienen ejecutado el ingenio de Orizaba y tributos del pueblo de Tecamachalco de su encomienda, en que fue tercer opositor Martín de Bermeo, pretendiendo ser preferido y se le pagase primeramente las cantidades de maravedí y pesos de oro que a él le debía, ordenándose que dicho ingenio de Orizaba, sus anexos, pertrechos y tributos del pueblo de Tecamachalco, se pusiesen en depósito en persona que los administrase y que los frutos procedido de todo ello se pusiesen en depósito general de la audiencia.
Don Rodrigo de Vivero, del Hábito del Señor Santiago, en razón del entrego que a Martín de Bermeo se le hizo del ingenio de Orizaba y demás haciendas, pide se le otorgue carta de entrego y traslado en forma.
Autos de entrego de las ovejas que don Luis de Vivero y Peredo, administrador de las haciendas de don Rodrigo de Vivero, su padre, otorga a Pedro Sánchez Yépez y Agustín de Alcalá.
Rodrigo de Vivero recibió de Gutierre Diez de Miranda, Juez Ejecutivo de la Real Hacienda de Su Majestad, 1 580 pesos de oro común, que se obliga a entregar al señor Lope de Miranda, del Consejo de Su Majestad, a Domingo de Baquio o a Pedro Núñez de Prado, de la ciudad de México, cantidad que éstos entregarán a la caja de Su Majestad. \n\n\n
Juan Rodríguez y [Martín] de Eguiguren, dijeron que por cuanto el señor don Rodrigo de Vivero les era deudor de 10 583 de oro común, declararon que habían recibido en cuenta y parte de pago, 8 565 pesos de oro común de manos de Gaspar de Quintana, persona que ha tenido en administración los azúcares. Además, el dicho señor don Rodrigo de Vivero les dio una libranza de 1 000 pesos de oro común, firmada de su nombre para que el dicho Gaspar de Quintana, les dé y pague para el día de navidad de este presente año y otra de 1 017 pesos 6 reales, para el susodicho día de navidad del año que viene.
Bernaldo [Bernardo] Franquiz, vecino de la ciudad de Veracruz, se obliga de pagar a don Rodrigo de Vivero, 300 pesos de oro común, los cuales son por razón de seis mulas de diferentes hierros y colores.
Don Rodrigo de Vivero, Caballero del Hábito del Señor Santiago, otorga poder a Gaspar [Forcadell], estante en la ciudad de México.
Rodrigo de Vivero, Caballero del Hábito del Señor Santiago, estante en su ingenio de Orizaba, otorga poder a Hernando de Rivadeneira, vecino de la ciudad de México, para que pueda recibir y tomar cuenta a [Gaspar] [Forcadell] de todas y cualesquier partidas [de azúcares] blancos y de espumas que hayan entrado.
Rodrigo [de Vivero], Caballero del Hábito de Señor Santiago, da su poder a Juan de Aborruza para que pueda concertar con cualesquier acreedores suyos, en especial con los censatarios de las casas que eran de Martín de Aranguren, que son los racioneros [fulano] Muñoz, Pedro Osorio y Domingo de Arana, Mayordomo de la casa de Nuestra Señora de Guadalupe, y el doctor Pedro López y con la persona o personas que tienen a su cargo la casa de la Cofradía del [Santísimo Sacramento] y Caridad de la ciudad de [México], y concertar las arrobas de azúcares blancos o de espumas, al precio que bien le pareciere y que lo entregare en la ciudad de México o en las partes que se concertare.