Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Tequila se obliga de dar y pagar a Juan Blanco 1 696 pesos de oro común los cuales son de la carta de dote que otorgan María de Oliveros y dicho Luis.
Carta de dote y arras que María de Oliveros y Luis de Oliveros, Clérigo beneficiado del pueblo de Tequila, otorgan a Inés de Oliveros, para que tenga con que sustentar las cargas del matrimonio que contrae con Juan Blanco.
María de Oliveros, viuda y vecina de la ciudad de los Ángeles, se obliga de pagar a Álvaro Rodríguez, 88 pesos de oro común que por intercesión de Juan de Medina pagó por la colegiatura de Gómez Basurto, su hijo, en la ciudad de los Ángeles.\n\n
[Juan de Medina] y Ana de Oliveros, su mujer, declararon haber hecho donación de un sitio de molino y batan a Hernando de Llave y a María de Oliveros, hija legítima de dicha Ana y de Francisco de Muñoz, difunto, su primer marido, en términos de la ciudad de los Ángeles; y a pedimento de ellos otorgan licencia y expreso consentimiento para que puedan vender, ceder y traspasar, por el precio que les pareciere, el sitio de molino y batan con todo lo que en él estuviere hecho y edificado.
Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, se obliga de pagar a Hernando de Chávez, 2 000 pesos de oro común, los cuales son los que el susodicho y doña María de Oliveros, su mujer, le vendieron por un sitio de molino y batán que está en términos de la dicha ciudad.
Hernando de Chávez y doña María de Oliveros, su mujer, venden a Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, un sitio de molino y batán, ubicado en términos de la ciudad de los Ángeles, bajo un molino que junto tiene Juan de Medina, sobre el que están impuestos y situados 2 000 pesos de oro común, 1000 de ellos se pagan al deán de la ciudad de los Ángeles y los otros 1000 a los indios de la ciudad de Cholula.