Juan Francisco de las Nieves, vecino de esta villa, otorga poder especial a Diego de Guzmán, vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en nombre y en representación de su persona reciba y cobre judicial o extrajudicialmente de Lorenzo López, a saber 200 pesos, mismos que le debe en virtud de un vale, por ello entregue recibo y carta de pago.
El Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda, Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba por Su Majestad y Procurador Mayor de sus propios y rentas, otorga en arrendamiento a don Jerónimo de Laesa, vecino de esta villa, caballería y media de tierra de las que a dichos propios pertenecen. Mismas que corren desde donde rematan las que también tiene arrendadas el cabildo al Capitán don Manuel de Rosas, hasta la brecha que divide las tierras de esta villa, de las que antiguamente tomó Juan de Piña, difunto, tomando por donde antiguamente tenía el rancho Nicolás de Bolaños, que son las mismas tierras que le hizo traspaso el susodicho a Bartolomé Moyano y éste a Juan Francisco de las Nieves, quien la poseyó hasta el mes de mayo de 1717. Las arrienda por nueve años que empiezan a contarse desde el mes de marzo de 1717, por precio de 18 pesos anuales, con las condiciones siguientes: en caso de que tuviera que traspasar el citado rancho y tierra dará parte al señor procurador que fuere del cabildo, y Jerónimo deberá hacer dos padrones, entregando uno al cura que fuere de esta villa, y el otro al señor alcalde mayor, señalando en cada uno de ellos la gente de salario que tiene en cada rancho, sus nombres naturales, estado civil y los nombres de sus mujeres, y si son mulatos o indios cobrarles el tributo para entregarlo al alcalde mayor. Y él se obliga a respetar esta escritura, señalando que no le será quitada, pena de darle otras en las mismas condiciones, parte y lugar, por el mismo tiempo y precio.
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