El Bachiller don Pedro Rubio de Gaviria, Clérigo, Presbítero, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de Nacar en los reinos de Castilla, hijo de Gabriel Rubio de Gaviria y de Ignacia de Gaviria, difuntos, otorga poder al Bachiller don Pedro de Montenegro, Presbítero, y a José Moreno, ambos vecinos de esta villa, a cada uno insolidum para que en el término que dispone la Ley 33 de Toro , otorguen su testamento con todas las mandas, cláusulas, legados, misas y demás disposiciones. Ordena que su cuerpo sea amortajado con las vestiduras sagradas y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa delante del altar de San José. Manda se dé limosna a la cofradía del Santísimo Sacramento de esta villa. Por bienes declara un esclavo negro nombrado Simón, que está en poder del Licenciado don Juan de Sagade; otro negrito nombrado Juan Manuel; ropa de vestir y blanca, menaje de la casa y otros bienes más. Declara le debe el Capitán don José de Segura, de 400 pesos que le quedó restando de la administración de la capilla. Nombra por sus albaceas testamentarios a don Pedro de Montenegro y a José Moreno. Nombra por heredera a su alma por no tener herederos ascendentes ni descendientes.
Sem títuloDoña Inés Moreno, vecina de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre del Alférez don José de Brito Lomelín, su difunto marido, y en virtud del poder para testar que de él tiene otorgado, otorga su testamento como se lo tiene comunicado. Declara que su cuerpo fue amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en el convento de San Antonio. Señala fue casado con Inés Moreno y cuando se casaron ella llevó de dote lo que constará por recibo y el difunto tendría de capital como 500 pesos que heredó de sus padres, durante este matrimonio procrearon a Antonio, doña Luisa que se haya casada con Juan del Campo Vizcarra, Salvador, Juan y un póstumo que al otorgamiento de este poder se hallaba en cinta. Por bienes del difunto quedó una casa de su morada con el menaje y accesorias de ellas, de las que están hechas inventarios y avalúos. El difunto tenía cuentas personales con Antonio de Brito Lomelín, su hijo. También, le era deudor su sobrino el Licenciado don Juan de Sagade, Presbítero; Luis Núñez, don Juan del Campo Vizcarra; Santiago, el tabaquero; Licenciado don Juan Estévez; Salvador de Brito Lomelín, quien le debía de resto de las cuentas que con él tuvo; Juan de Aragón, el carrocero de Orizaba; y los indios que aparezcan en su libro de cuentas. El difunto tenía en poder de don Miguel de Val y Vega 268 pesos. El difunto debía al Capitán don Nicolás Rodríguez Dávila, a Juan Rodríguez Bazán, a Diego Márquez y a José Javier Reynarte, manda se paguen sus deudas y se cobre lo que a él debieren. Por bienes del difunto quedó un negro nombrado José y un rancho con sus aperos, también, una sortija de esmeralda, como consta en los autos de inventarios. En poder para testar el difunto la nombró por su albacea testamentaria y tenedora de sus bienes y usando de dicho poder, ella se nombra albacea y tenedora de sus bienes y nombra por herederos a sus hijos. Y usando de dicho poder, también se nombra tutora y curadora de sus hijos.
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