El Sargento Manuel Riveros, vecino de la Antigua ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Alonso González, dueño de su recua, vecino de Jalapa, para que en su nombre venda un esclavo negro, criollo de la Antigua Veracruz, nombrado Francisco, de 18 a 20 años de edad, por el precio y los plazos que concertare
Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, dueño de ingenio de fabricar azúcar, se desiste de albaceazgo y del nombramiento que le fue hecho por el Sargento Manuel de Riveros con motivo de hallarse achacoso y muy ocupado en sus negocios relacionados con su ingenio y otras haciendas.
Dpña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, viuda y albacea del Sargento Manuel Riveros, como tutora de sus menores hijos, dio poder al Capitán Simón de Galdona, vecino de la nueva Veracruz, para que conforme a la escritura de la venta a censo que hizo su marido el Sargento Manuel Riveros, sobre un mesón que está en la Antigua ciudad de Veracruz, y lo que le pertenece a Alonso Guitán, difunto, y a su mujer, Ana Hernández, residente en ella, la obligue a la guarda y cumplimiento de las condiciones de la dicha escritura, y cobre la cantidad de pesos que le resulta debiendo de los réditos de su principal.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel de Riveros, vecina de Jalapa, hace gracias y donación a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía, de un solar situado en la Calle Real, que entra en la plaza pública de este pueblo, que linda con casa de la otorgante, y por otro lado, con solar de Juan de Argaiz; el cual fue donado por el Capitán Alonso Gutiérrez de Ceballos.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del sargento Manuel Riveros[Manuel de Riveros], vecina de Jalapa, como tutora de las persona y bienes de María y Josefa de Riveros , sus menores hijas, dio su poder cumplido al capitán Simón de Galdona , vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que tome cuenta de la administración de unas casas situadas en la dicha ciudad, en la calle de las Damas que Lindan con el Mesón de Salazar, y cobre o pague lo que resultare de alcance.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda y heredera de Don Manuel de Riveros, vende a Catalina de Garate, vecina de la Antigua Veracruz, un solar que tiene en aquella ciudad, de 15 varas de frente y 67 varas de fondo; linda con casas de Juan de Garate y con solar de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, en el precio de 25 pesos de oro común.
Juan Brenengo, vecino de Moano, en los Reinos de Castilla, hijo de Bartolomé y de María Antonia Brenengo, con testamento hecho en la Ciudad de Cádiz, informa que por vía de codicilio, nombra como albacea a Manuel de Riveros, cargador de flota, para que vaya ante el albacea designado en su testamento y le notifique el cambio.
Don José de Santos, mercader y vecino de Guanajuato, debe y se obliga pagar a don Manuel de Riveros, vecino de España, la cantidad de 8, 570 pesos y 3 reales en plata doble, para el día 15 de Mayo de 1737.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda de Manuel de Riveros, vende a Juan de Córdoba, pardo libre, vecino de la ciudad de La Antigua Veracruz, un solar que tiene en aquella ciudad que hubo y heredó de su marido, de 60 varas de frente y 110 varas de fondo; hace frente con la Calle Real, y linda con calle que va para el río, y atraviesa otra por donde pasa la procesión; y por otra parte, con solar de Don Pedro Maldonado Cornejo, por el precio de 40 pesos de oro común, libres de alcabala.
Francisco de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, en voz y en nombre de Úrsula Villanueva, de color pardo, y en nombre de sus herederos, vende al Sargento Manuel de Riveros, vecino de la Antigua ciudad de Veracruz, un solar que ella tiene la dicha su parte, donde tenía su casa Ana López; el cual lo heredó con otros solares Cristóbal Hernández, marido de Úrsula de Villanueva, por legado que de ellos le hizo María López; linda con casa y mesón de Mariana de Torres y con solar que fue de Matías de la Cruz, por el precio de 30 pesos de oro común.