El ciudadano Ignacio Nava, síndico del pueblo del Chico, en voz propia y en representación de los ciudadanos Sixto Hernández, Fernando Rodríguez, Francisco Jiménez, José García, Hilario Hernández, Leonardo Licona, José María Huerta, Matías García, José Antonio Licona, Miguel Carmona, Rosalía Licona, Mariano Jiménez, Pedro Jiménez, Juan Blas, Miguel Primo, José Reyes, Juan Jiménez, Anselmo Hernández, Marcelo Cruz, Francisco Cruz, José Romero, Tomás Jiménez, Antonio Aquino, José de los Ángeles, José María Cruz, Cristóbal López, José Santos, José María Báez, José Enrique, Gregorio Tejada, Valentín Romero, Pedro Pascual, Manuel Pedro, José Cabrera, Manuel Saldaña, Juan Salazar, Juan Zepeda, José María González, Pedro Sandoval, Victoriano Cristóbal, Domingo Jiménez, José Francisco Jiménez, Cristóbal Mateo, Antonio Ruiz, José María Regalado, Manuel Bailón, Felipe Rodríguez, Faustino Cortés, Andrés Ruedas, José María Jiménez y Julián Hernández, otorgan poder a don José Medina, de esta vecindad, para que en representación de los vecinos del pueblo del Chico, acciones y derechos, los defienda de los pleitos y se encargue de las cobranzas que tengan y en adelante tuvieren con cualesquier persona. Para lo dicho y sus incidencias, le confieren éste con libre y general administración con facultad de enjuiciar, jurar y sustituir.
JOSÉ MARÍA REBOLLEDO Y MALDONADO, ALCALDE CONSTITUCIONAL DE SEGUNDA NOMINACIÓNDon Gaspar Lagunas[Lagunes], vecino de Naolinco, vende al Capitán Don José Romero, vecino de Tulancingo, una negra atezada, de casta Loango, llamada Teresa, de 15 años de edad, la cual hubo del Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva Veracruz; sin asegurarla de ninguna tacha, ni defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 300 pesos de oro común, libre de alcabala.
Domingo de Celayeta, vecino de San Juan de los Llanos, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 2, 000 pesos, los cuales ha recibido de José Romero.\r\n
El Lic. José Romero, presbítero, residente en el ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dio su poder cumplido a Juan Matías de Viedma, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, generalmente para que en su nombre reciba de cualesquier personas los pesos de oro y demás bienes muebles y raíces que le deban; y para que pueda arrendar unas casas que tiene en la calle del Colegio de la Compañía de Jesús, en la dicha ciudad, linde por la una parte con casas de Antonio Méndez Chilón, y por la otra, con las de Diego de la Cruz Camareno, en los precios y plazos que concertare.
Doña Isabel de Castro, viuda de don Pedro Romero, quien fue vecino de la isla de León en los Reinos de Casilla, hijo legítimo de don Pedro Romero y doña Catarina Ojeda, junto con sus hijos legítimos, doña Catarina casada con Mariano Cardeña, doña María Antonia, doña Rafaela, María Josefa, Matías Romero casado con Ana Mejía, don Pedro Romero casado con Bárbara Maldonado y José Romero, soltero, otorgan poder especial a don Andrés Ruiz, residente en la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que cobre de los bienes del difunto don Pedro Romero, las cantidades que le asignaron a sus citados hijos.
José Romero, vecino de esta Villa, vende a don Mariano Cadena, de esta vecindad, un solar de 25 varas de frente y 288 de fondo, el cual linda al norte con calle en medio y casas de don Pascual Ledezma, al sur con el río del molino de Maniau, al oriente con solar de María Romero, hermana del vendedor; y al poniente con solar de Juan Romero, otro hermano del vendedor, dicha venta la hace en la cantidad de 200 pesos.