Don Juan y don Miguel Domínguez, vecinos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos y herederos de los difuntos don Antonio Domínguez y doña Antonia de Acosta, informan que por división de bienes de sus finados padres, les tocó una casa de cal y piedra, cubierta de tejas, ubicada en este pueblo y que hace esquina con la plaza de este pueblo, por lo que dicho don Juan, como albacea de la herencia que le tocó a Antonio José y Francisco Javier, les transfiere la cantidad de 1, 000 pesos, correspondientes a la citada casa.
Los Alcaldes Domingo Suárez y Baltazar Francisco, Regidores Juan Domínguez y Mateo de Santiago junto con otros Oficiales y en nombre de los naturales del pueblo de Xilotepec, nombran por maestro de escuela a Francisco de la Peña, vecino de Naolinco con una paga de 80 pesos en reales anuales, una fanega de maíz cada mes, 1 huevo por muchacho o de cada casa y una molendera, a cambio de enseñar la lengua castellana, oraciones, leer y escribir a las muchachas desde de los 7 hasta los 10 años y a los muchachos hasta los 14.
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció Juan Domínguez, a nombre de don Manuel de Rosas, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado de 960 reses y toros que don Manuel compró en la citada villa, de la hacienda de vacas nombrada la Estanzuela, que es de don Fernando Ventura de Rivadeneira [roto]\n
Don Juan García de Vértiz, Alguacil Mayor de Jalapa, usando de la facultad que le es concedida por su real título, nombró por su Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa a Juan Domínguez, vecino que ha sido de Tabasco, natural de Guatemala, para que acuda en todos los casos y cosas anexas a su oficio, ejecute los mandatos de la Real Justicia, cobre los derechos de ambos oficios, así de las denuncias, décimas de ejecuciones, de prisiones, carcelajes, posesiones, amparos y otros efectos.
Domingo Rodríguez de Aguilar, Juan Antonio Romero y Pedro de Berlanga, vecinos del pueblo de Orizaba, Francisco de Robles y Joseph [José] de Ossess [Osses], vecinos de esta villa de Córdoba, por sí y en nombre de Diego Íñiguez, Pedro Jiménez, Francisco de Mitre, Joseph [José] Gómez Moreno, Juan Esteban Abad, Francisco de la Cruz y Julián Dose, vecinos de esta villa, y de Diego Martín, Juan Rodríguez, Juan Cordero, Juan Pizarro, Andrés de Viña, Domingo de Cabrera, Blas Gómez, Joseph [José] de Uribe, Cristóbal de Córdoba, Salvador Marín y Juan Lorenzo de Aguilar, vecinos del pueblo de Orizaba, y de Juan Domínguez y Juan González Dávila, vecinos del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], y de Francisco González, vecino de dicho pueblo, y de Gabriel de Zúñiga y Gabriel Sánchez, vecinos del pueblo de San Salvador el Verde, jurisdicción de Guagosingo [Guaxocingo], otorgan poder especial a Domingo Rodríguez de Aguilar para que en nombre de todos los susodichos parezca ante el Excelentísimo Señor Arzobispo de México, Virrey, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España, a quien pida y suplique se sirva concederles, en nombre de Su Majestad, licencia, facultad y permiso para poder fundar una villa de españoles en el paraje que llaman de Mazapa, jurisdicción de San Antonio Guatusco [Huatusco], con las calidades y condiciones con que se fundan las demás villas de este reino.
Sans titreAnte el Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, se presentó Juan Domínguez, en virtud de su nombramiento hecho por Don Juan García de Vértiz, de quien recibió juramento y prometió usar bien y fielmente los oficios de Teniente de Alguacil Mayor y Alcaide de la cárcel de Jalapa
Antonio Domínguez, natural de la Ciudad de Sevilla, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Domínguez, difunto, y de María de Vera, viudo de Antonia de Acosta, difunta, nombra por albaceas testamentarios al Capitán don Agustín García Campomanes y Juan Domínguez, vecinos de este pueblo de Naolinco, y a Antonio López, vecino del pueblo de Jalapa, y como herederos universales a Juan, Maria de Jesús, Antonia y Miguel, sus hijos legítimos.
Doña Margarita de Acosta, vecina de este pueblo de Naolinco, hija legítima de don José de Acosta, difunto, y de doña Francisca de Barreda Gayón, mujer legítima de don Juan Domínguez, otorga poder especial a su citado esposo, para que comparezca ante las justicias de Su Majestad, en los inventarios que se realizan de los bienes que quedaron por la muerte de su abuelo, don José de Acosta.
Felipe Moreno, vecino de Huamantla, residente en este pueblo, dijo que tiene arrendado un rancho y tierras de Diego González de Astudillo, por tiempo de 8 años, a partir del 1° de enero del presente, al precio de 20 pesos anuales; con cargo de cubrir las paredes de una casa en el primer año; y por el tiempo que resta, lo traspasó a Catalina Hernández, viuda de Juan Domínguez, vecina de Jalapa, con las mismas obligaciones contenidas en la escritura de arrendamiento.
Doña Bernarda de Perea, viuda del Sargento Mayor Rodrigo Serrano, natural y vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, residente en esta villa de Córdoba, hija de Manuel de Perea y de doña Margarita Pérez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: pide ser sepultada en el convento de San Antonio de esta villa. Ítem manda 4 reales a cada una de las mandas forzadas y acostumbradas. Es su voluntad que se digan por su alma ochenta misas rezadas por la pitanza ordinaria; veinte misas por las almas de aquellas personas que quedó de encargo; doce misas para el alma de sus padres y la limosna se pague de sus bienes. Asimismo, declara y manda que se paguen de sus bienes 20 pesos a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario sita en el convento de Santo Domingo de la Nueva Veracruz; 15 pesos a Nuestra Señora de Cosamaloapan; 10 pesos al Santísimo Sacramento sita en la iglesia parroquial de la Nueva Veracruz; 6 pesos en reales a Nuestra Señora de Loreto del hospital nuevo de la ciudad de la Nueva Veracruz; 25 pesos que le debe a un negro que fue su esclavo, vecino de la Veracruz y 20 pesos a Juan Domínguez, panadero, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz. Declara que fue casada con el Sargento Mayor Rodrigo Serrano y cuando contrajeron matrimonio, ella llevó por dote la cantidad de 12, 000 pesos en el valor de una casa principal, que está en dicha ciudad de la Veracruz, en esquina del convento de Santo Domingo; tres esclavos; cuarenta marcos de plata, entre otras prendas; y el dicho su marido la dotó de 7, 000 pesos y su marido tenía de caudal otros 7, 000 pesos en reales y bienes. Y durante dicho matrimonio procrearon como hijos al Capitán don Felipe Serrano y Perea, que lo es del presidio y plaza de la ciudad de la Nueva Veracruz; a doña Inés María de Serrano, casada con el Pagador Juan de Buendía, Alcalde Mayor de esta villa; a doña Bernardina Serrano y Perea, casada con Jacobo Rodríguez Díaz; al Alférez don Eugenio Serrano y Perea; a Dionisio Serrano y Perea ambos casados en el Pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec] y a doña María Serrano y Perea, doncella que hoy se haya en su compañía. Declara por bienes solo la casa antes mencionada y algunos “bienes muebles de poco valor”. Nombra por sus albaceas testamentarios al Pagador don Juan de Buendía, su yerno y al Capitán don Felipe Serrano y Perea, su hijo, y por tenedor de bienes al dicho pagador; y en el remanente que quedare de todos sus bienes, instituye y nombra por sus únicos y universales herederos a todos sus hijos.
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